Presidente Piñera participa en la clausura de encuentro empresarial de la Alianza del Pacífico en Lima

5 JUL. 2019
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S.E. el Presidente de la República, Sebastián Piñera, participa en la clausura del encuentro empresarial de la Alianza del Pacífico. (19.00 Hrs. de Chile)

PRIMERA INTERVENCIÓN
 
Luis Alberto Moreno: Por todo esto, yo quisiera que, frente a todo este conjunto de retos, empezáramos nuestra conversación hoy oyendo de los Presidentes sus diferentes perspectivas y las oportunidades que ven para la Alianza. Entonces, empezaría con el Presidente Piñera.
 
Presidente Piñera: Muchas gracias, Luis Alberto, Canciller, Presidentes. Un placer estar con ustedes.
 
Bueno, es cierto que la Alianza del Pacífico, que lleva 8 años, logró cosas muy fecundas, entre otras cosas, logramos liberalizar en teoría el 98% del comercio entre nuestros países. Pero ésa es una teoría, porque el comercio efectivo entre nuestros países sigue siendo muy bajo porque hay muchas cosas que están detrás de la rebaja de tarifas, como la eliminación de todas las barreras pararancelarias, la homologación de las regulaciones, que no hemos avanzado lo suficiente.
 
Por eso yo creo que, en este momento, en que vivimos un mundo totalmente distinto al que conocimos hace 8 años, tenemos dos cosas fundamentales. Por una parte, la tecnología, la sociedad del conocimiento y la información, la economía digital serían grandes aliados para aumentar y profundizar nuestra integración. Y cuando debiéramos estar más integrados que nunca, nos damos cuenta que no estamos lo suficientemente integrados.
 
Y, además, estamos enfrentando una absurda guerra de tarifas o guerra comercial que ya lleva más de un año. En la Cumbre de G20 en Osaka, todos los países les plantearon con mucha fuerza a los dos gigantes que tenían que terminar con esta absurda guerra, y finalmente lo que se logró fue reanudar las conversaciones, mejorar las relaciones, atenuar las represalias, y eso abre esperanzas de que esa guerra, que ha causado tanto daño, el Banco Mundial, la OMC han alertado con mucha fuerza el daño que está causando esta guerra al comercio internacional y a las inversiones que han caído o han dejado de crecer con mucha fuerza.
 
Por eso cuando nos planteamos nuestros desafíos como Alianza del Pacífico, en primer lugar, está que los países de América Latina y en especial los países de la Alianza del Pacífico tenemos que darnos cuenta que los éxitos del pasado pueden ser la peor amenaza de los éxitos del futuro. Tenemos que iniciar una nueva etapa de la Alianza del Pacífico, recuperar el espíritu fundador de ambición, flexibilidad, compromiso que yo siento que se ha debilitado.
 
Por ejemplo, llevamos más de un año negociando con los países asociados para que se integren -Singapur, Canadá, Australia, Nueva Zelanda- y no hemos logrado avances.
 
Por eso lo primero es que el comercio dentro de la Alianza es muy bajo, y es bajo no porque las tarifas o los aranceles sean muy altos, sino porque todo lo que viene detrás, que es lo más difícil, no lo hemos hecho con la suficiente fuerza y voluntad. Y eso tenemos que recuperarlo.
 
En segundo lugar, es importante entender la importancia de fortalecer el multilateralismo y el comercio internacional. No puede ser que la OMC esté prácticamente estancada. De hecho, en unos pocos meses más, si no hay cambio de actitud de los países, vamos a quedarnos sin un sistema de solución de controversias, que es esencial para que las reglas que están determinadas en el marco de la OMC sean reglas efectivas y los países sientan que tienen que cumplirlas.
 
Por otra parte, también es muy importante actualizar y modernizar todo lo que es el sistema de comercio mundial, la OMC, porque hay muchos comercios nuevos, todo lo que es comercio electrónico y comercio digital que no estaban cuando se fundó y cuando se fijaron las reglas de la OMC.
 
Y la OMC no ha sabido adecuarse a los tiempos, y el principal peligro en los tiempos modernos es la obsolescencia. Antes uno podía detenerse a mirar y esperar, hoy día el que se detiene a mirar y a esperar le pasa por encima la ola del cambio del progreso.
 
Y, por otra parte, es fundamental, además del multilateralismo y el comercio mundial, fortalecer las alianzas y los acuerdos regionales. Vimos con mucha alegría que MERCOSUR logró un acuerdo con la Unión Europea. Yo vi como el Presidente Macron felicitó al Presidente Macri, pero al día siguiente día vi al Presidente Macron diciendo que Francia no había tomado una decisión y que no estaba tan cerca de aprobar. Esto tiene que ir a todos los Congresos de los 28 o 29 países de la Unión Europea.
 
Pero nosotros tenemos muchas otras instancias. Aquí tenemos varios países que somos miembros de la APEC, la APEC está a punto de cumplir el plazo de las reglas o las metas de Bogor, que establecían que a esta altura debiéramos tener una zona de libre comercio de todo el Asia Pacífico. Estamos muy lejos de llegar a eso.
 
Vamos a tener la Cumbre de APEC en Santiago de Chile, en noviembre de este año, una buena oportunidad para también intentar dar un salto adelante en esa materia.
 
Además, tenemos el TPP11 que involucra a Perú, involucra también a México y que es otra forma de avanzar en estos acuerdos regionales o birregionales, siempre como un atajo a lo que es el verdadero camino que es reglas de carácter mundial y a través de un sistema de comercio internacional acordado, con reglas conocidas, respetadas y que sean cumplidas, y que existan mecanismos para hacerlas exigibles.
 
Y finalmente yo creo que, entrando al terreno propio nuestro, es muy importante que podamos dar un gran salto adelante de la Alianza del Pacífico. Yo creo que la Alianza del Pacífico ha sido muy exitosa.
 
Quiero felicitar al Presidente Vizcarra por la conducción de la Alianza durante el último periodo. Nos toca a nosotros ahora asumir esa responsabilidad y nosotros creemos que hay que entrar a una nueva etapa y esa nueva etapa tiene que ver con desafíos muy grandes. En primer lugar, para asegurar la integración efectiva entre nosotros mismos en todos los frentes: bienes, servicios, inversiones, mercado de capitales, movimiento de personas.
 
Yo pienso que tenemos que fortalecer la institucionalidad de la Alianza del Pacífico. Tenemos hoy día 28 grupos de trabajo y, sin embargo, no tenemos la capacidad de monitorear, controlar, hacer que genere frutos fecundos. Aprovecho de -ya parece esto una maldición para el pobre BID- pedirle la ayuda al BID para que la Secretaría Ejecutiva de estos grupos de trabajo, el BID nos pueda colaborar como nos ha colaborado tantas veces y con tanto entusiasmo.
 
Además de eso, yo pienso que tenemos que mejorar la relación con los países observadores. Tenemos 57 países observadores, en muchos casos sin ninguna actividad. Y, también, acelerar la negociación con los países para que se transformen en asociados los cuatro países que acabo de mencionar, y después vendrá y están muy interesados Corea del Sur y Ecuador.
 
Además, fortalecer las relaciones con el sector privado, que ha sido la esencia de la vida y vitalidad de la Alianza del Pacífico.
 
Y hay muchos acuerdos que están todavía pendientes. Por ejemplo, tenemos una serie de acuerdos en que aún no logramos avanzar en materia farmacéutica, en materia de alimentos. A veces empezamos a caer en la típica trampa de la burocracia, que las cosas se eternizan y hemos perdido un poco la fuerza, la agilidad, la rapidez con que tomábamos decisiones y acuerdos de los comienzos y orígenes de la Alianza del Pacífico.
 
En Los Cabos acordamos acelerar un proceso de convergencia con MERCOSUR. Yo creo que hoy día están dadas las condiciones para esa convergencia, cosa que hasta hace algún tiempo atrás era algo imposible. Y esto lo hemos tenido la oportunidad conversar con los Presidentes de la Alianza y con los Presidentes del MERCOSUR: existe de ambas partes una muy buena disposición para acelerar esa convergencia.
 
Y, finalmente, la Alianza del Pacífico tiene que incluir nuevos temas, que tienen que estar como parte del comercio. Por ejemplo, todos los temas del cambio climático, del calentamiento global, no los hemos incorporado lo suficiente; los temas de igualdad de género, los temas emergentes para regular comercios nuevos, como es el comercio electrónico, son temas que tenemos que incorporar en plenitud.
 
Y por eso yo felicito a la Alianza del Pacífico, creo que fue una iniciativa que nació aquí en Lima y que ha sido tremendamente exitosa, pero termino advirtiendo que el éxito del pasado puede ser la peor amenaza para tener éxito en el futuro.
 
Y propongo e invito a los Presidentes de la Alianza a que iniciemos una nueva etapa. Dicen que “el séptimo año es el año de la picazón”, así lo dice la película famosa de Marilyn Monroe. Bueno, el octavo año es el año de la renovación, queremos que la Alianza tenga ese espíritu y, sobre todo, que nos demos cuenta que los verdaderos recursos renovables e infinitos son la inteligencia, la imaginación, la creatividad, el espíritu de emprendimiento y de innovación de nuestra gente, y eso tiene que ser el gran motor que esté detrás de esta nueva etapa de la Alianza del Pacífico.
 
 
SEGUNDA INTERVENCIÓN
 
Luis Alberto Moreno: Presidente Piñera, uno de los temas que todos levantaron es el tema del cambio climático y otro tema que usted levantó es un poco este tema del multilateralismo. Claramente, las dos grandes reuniones que se van a celebrar entre noviembre y diciembre de este año están justamente en Chile, alrededor de la COP y la reunión de APEC. Incluso se habla mucho aquí sobre el tema de plásticos.
 
Me recordaba ahora el Canciller Ebrard como con los países observadores veían eso como un paso importante de la Alianza. Mencionaba el Presidente Vizcarra el tema del agua, eso se ha vuelto un tema gravísimo, el tema de los nevados.
 
Cuéntenos un poco cómo visualiza usted porque ésta va a ser una de las reuniones más importantes de la COP, toda vez que el año entrante hay que ya entrar a tomar cuenta de los compromisos que todos los países hicimos alrededor de las llamadas reducciones de emisiones y el plazo para lograrlas.
 
Presidente Piñera: Gracias, Luis Alberto.
 
Presidente Vizcarra, el encargo que le hemos hecho no es solamente representarnos en la Final (de la Copa América), es mucho que más eso, es mantener la Copa América en el Pacífico, como lo hizo Chile en las dos últimas oportunidades.
 
Bueno, la verdad es que lo ha mencionado el Presidente Duque, lo ha mencionado el Presidente Vizcarra y también el Canciller Ebrard, es que el tema del cambio climático y del calentamiento está aquí y está para quedarse y probablemente va a empeorar antes que empiece a mejorar.
 
¿Qué es lo que tenemos hoy día? Los Acuerdos de París, la COP21, son insuficientes y no se están cumpliendo. Son insuficientes porque los compromisos que adquirieron los países no son compatibles con controlar el aumento de la temperatura a no más de 1,5 grados hacia fines del siglo, respecto a la temperatura preindustrial. Y, además, no se están cumpliendo.
 
Y, por lo tanto, el gran desafío que vamos a tener en la COP25 en Santiago, en diciembre de este año, es aumentar la ambición y la exigibilidad de los compromisos que hacen los países, para poder cumplir con la meta de no más de 1,5 grados. De hecho, ya ha aumentado la temperatura en un grado y, por tanto, ya hemos cumplido o hemos copado dos tercios del espacio que teníamos y que debe ser hasta fines de siglo.
 
Y, desde ese punto de vista, la situación de América Latina -y la ha descrito el Presidente Duque y el Presidente Vizcarra-: el Presidente Duque decía que estaba entre los 20 países más vulnerables; el Presidente Vizcarra entre los 10 países más vulnerables; Chile está entre los 7 países más vulnerables y falta todavía que venga México. Por lo tanto, somos muy poco responsables porque en promedio estamos en torno al 0,4%, pero somos tremendamente vulnerables y podemos ser las grandes víctimas y, por tanto, tenemos un interés muy especial en que se llegue a buenos acuerdos en la COP25.
 
Y lo cierto es que tenemos muchos temas pendientes que se quedaron rezagados de la COP de Polonia. Desgraciadamente no avanzó lo suficiente lo suficiente, que queremos recuperar en la COP de Santiago.
 
Pero sin duda que todos los países de América Latina están en una situación muy parecida. Estamos muy vulnerables, estamos sintiendo los efectos y tenemos muy poca responsabilidad y, en consecuencia, los que han provocado gran parte de este problema, que son los países que han acumulado esas millones y millones de toneladas de CO2 en la atmósfera tienen una responsabilidad especial y desgraciadamente uno de ellos confirmó su retiro del Acuerdo de París y, por tanto, no tomará parte de la COP25.
 
Pero aquí sí tenemos un área de interés común no solamente en cómo logramos que los países que han sido los más responsables asuman mayores compromisos. Por eso la lógica del Acuerdo de París es todos tenemos compromisos, pero diferenciados según las responsabilidades y las capacidades. Y dentro de eso, este fondo de compensación de 100 mil millones de dólares para ayudar a los países más rezagados a que puedan hacer las inversiones y hacer su contribución, tampoco está funcionando.
 
Por eso ahí tenemos un tremendo desafío y quiero aprovechar de invitar al Presidente Duque, al Presidente Vizcarra y, por supuesto, al Presidente López Obrador -que ya va a haber cumplido su año de Gobierno, así la excusa del primer año aquí ya no corre- los queremos invitar y muy cariñosamente a la APEC y a la COP25.
 
Ahora, quiero felicitarlo a usted, Presidente Vizcarra, porque incorporó un tema importante, que es el tema de los plásticos a la conversación dentro de Alianza del Pacífico. Tal cómo vamos, muy pronto vamos a tener más bolsas plásticas que peces en el océano, y ya porque el plástico se degrada y se transforma en microplástico, ya estamos comiendo plástico los seres humanos porque lo están comiendo los peces, lo están comiendo los pájaros, indirectamente lo estamos comiendo nosotros y está provocando una gran mortandad y va a afectar nuestra salud.
 
Una bolsa plástica toma un segundo en producirse, ocupa en promedio 15 minutos y después toma 400 años en biodegradarse y, por tanto, cambiar la cultura de nuestros países, de esta cultura de que todo era desechable, se usa y se vota, a una cultura de lo reciclable, se usa y se vuelve a usar o se adapta para un nuevo uso, es algo fundamental que queremos meter en la cultura de la Alianza del Pacífico.
 
Ahora, algunos temas que quisiera mencionar. Por supuesto que Ecuador siempre debió haber sido parte de la Alianza del Pacífico, por su ubicación geográfica, por su naturaleza. No lo fue por un problema ideológico, yo creo una visión equivocada que afortunadamente el Presidente Lenin Moreno tiene una posición distinta que yo creo que es la correcta. Y por eso tenemos que ver la forma en que incorporamos a más países asociados.
 
Respecto a los países que llevan negociando con nosotros ya largo tiempo, que son Singapur, Canadá, Australia y Nueva Zelanda, no hemos logrado acuerdos con ellos.
 
Ahora, yo quiero decir que aquí hay una cosa curiosa porque la Alianza del Pacífico no es la única alianza comercial, existe también el TPP11 de la cual son parte esos 4 países y también México, Perú y Chile. Y, por tanto, la verdad es que éste es un tema que el Acuerdo del TPP11 hasta ahora es más amplio que lo que hemos estado conversando en la Alianza del Pacífico. Y, por tanto, este acuerdo va a estar vigente a través del TPP11 o a través de la Alianza del Pacífico.
 
El tema de las exclusiones que es parte de esto. El problema es cuando cada país quiere excluir algo, al final lo que ocurre es que no hay acuerdo. Y, por tanto, no es acuerdo con exclusiones, sino que muchas veces es exclusiones o acuerdo, y es un poco lo que nos está pasando y eso es un tema que vamos a tener que conversar.
 
Aquí, la principal dificultad, como lo mencionó el Presidente Duque, es que hay un país que tiene una potencia muy grande en esa industria de los lácteos, que va a afectar a 500 mil familias en el caso de Colombia.
 
Ahora, respecto a los desafíos de la Alianza del Pacífico. Nosotros el año 2014 nos fijamos 15 años para terminar la desgravación arancelaria ¿por qué necesitamos 15 años? Una de las cosas que nos gustaría poder discutir es acelerar ese proceso de desgravación arancelaria porque 15 años en los tiempos modernos es una eternidad.
 
Por otra parte, tenemos el tema que de que el protocolo está significando muchas dificultades, tenemos aranceles muy bajos, pero tenemos barreras pararancelarias, barreras de regulación que hacen que al final no se permita el flujo de comercio.
 
El comercio al interior de la Alianza del Pacífico es menos del 3% del comercio total de la Alianza del Pacífico; en la Unión Europea es como el 70%. Por lo tanto, tenemos que ver por qué no hemos logrado aumentar nuestro comercio. No hay que tampoco crear mecanismos artificiales, porque en economía se distinguen dos conceptos: la creación de comercio, que es buena, y la desviación de comercio, que es mala, porque en el fondo estamos reemplazando a un proveedor mejor por mecanismos.
 
Entonces el punto de revisar el protocolo que no nos ha permitido, por ejemplo, llegar a acuerdo en flexibilizar y liberalizar el mercado de los medicamentos, de los alimentos que sería, a mi juicio, muy beneficioso, es un segundo tema a revisar.
 
El tercer tema que vamos a tener que enfrentar con mayor fuerza es unir fuerzas frente a nuevos desafíos como, por ejemplo, el calentamiento global. Tenemos muchas cosas qué hacer en conjunto. En el marco del Foro Internacional y también en el marco de las políticas de mitigación y adaptación que estamos adoptando los países y que probablemente lo haríamos mejor si lo hacemos en forma coordinada.
 
Hay otras coordinaciones, por ejemplo, todo el tema de infraestructura. Todavía América Latina y la Alianza del Pacífico no tienen integrados, por ejemplo, sus sistemas eléctricos. En Europa están integrados desde los países nórdicos hasta España y Portugal. En Estados Unidos están integrados desde Canadá. Y en América Latina, y especialmente la Alianza del Pacífico, aún no logramos una integración efectiva de nuestros sistemas eléctricos que permitirían muchas ventajas.
 
En primer lugar, menos inversión porque un país sirve de back up del otro, porque tenemos cuencas hidrográficas distintas, situaciones de estructura de consumo distintas, nos da más seguridad, nos permite que provea la energía el que pueda proveerla en forma más económica y más limpia, en fin, puras ventajas. Otra área en la que podemos avanzar.
 
El tema migración. A propósito de la crisis venezolana, conocimos ayer el informe de la Alta Comisionada de Derechos Humanos que determinó lo que todos sabíamos: que la dictadura venezolana, que es una dictadura corrupta e incompetente, ha asesinado a más de 5 mil personas, practica permanentemente la persecución política, los arrestos arbitrarios, la tortura, que, además, ha provocado una crisis brutal en materia de derechos humanos, especialmente en alimentos y medicamentos que le ha costado la vida a mucha personas.
 
Y que ha generado un fenómeno migratorio y, por tanto, es un tema que nos está afectando a todos. Hasta ahora no ha habido una coordinación explícita en materia de cómo enfrentar eso. Sin embargo, se ha dado en los números porque, por ejemplo, Colombia tiene un millón 200 mil venezolanos, Perú tiene unos 800 mil, Chile tiene un poco más de 400 mil, si ustedes dividen estos números por la población de los países, estamos todos en torno al 2%. Los que están rezagados en esto son Argentina y Brasil.
 
Pero el tema de coordinar a futuro cómo enfrentamos una crisis migratoria como la que ha ocurrido y la que va a ocurrir, es otro tema que podíamos incorporar a nuestros debates dentro de la Alianza del Pacífico.
 
Después, la revolución tecnológica nos va a cambiar todo: viene la tecnología 5G, que es la puerta de entrada a gran parte de la sociedad del conocimiento y la información, en Internet de las cosas, las ciudades inteligentes, los vehículos autónomos, todo eso requiere tecnología 5G.
 
También, tenemos mucha ventaja en enfrentar juntos ese problema. Estados Unidos nos advierte de no tomar la tecnología 5G de los chinos porque significa un peligro para la seguridad y la privacidad.
 
Esos temas los vamos a enfrentar mejor si los coordinamos al interior de la Alianza del Pacífico, que si cada país los pretende enfrentar por su propia cuenta.
 
Y como decía el Presidente Vizcarra, también en el tema de corrupción podemos compartir buenas prácticas. Yo estoy convencido que la mejor herramienta e instrumento para luchar contra la corrupción es la transparencia: la gente no se comporta igual cuando está bajo la luz del Sol, o cuando va a estar bajo la luz del Sol, que cuando cree que va a estar siempre en la oscuridad de un túnel.
 
Y, por lo tanto, el mejor mecanismo es la transparencia, y hemos avanzado mucho en los respectivos países, y podemos coordinar buenas experiencias de cómo ser más transparentes. Los ciudadanos tienen derecho a saber qué hacen las autoridades que ellos eligen con sus votos, en qué se gastan los recursos que ellos financian con sus impuestos.
 
Y la transparencia es el gran mecanismo, porque previene, y además si alguien igual cae en la tentación, permite identificarlo y permite sancionarlo. No hay mejor policía que el alumbrado público; no hay mejor desinfectante que la luz solar.
 
Y, por tanto, además de los desafíos que hemos tenido en la Alianza del Pacífico, que todavía nos queda mucho por avanzar, tenemos muchos nuevos temas. Y por eso creo que recuperar el espíritu inicial de la Alianza del Pacífico, en que los acuerdos eran rápidos, se implementaban rápido y no empezar a caer en lo que los años van trayendo y que se nota en todos los Presidentes.
 
Según Luis Alberto, se me nota más a mí que a los demás, esto que son los años, y le agradezco que haya reconocido mi mayor experiencia, pero les quiero decir a todos los que fueron indirectamente afectados por la selección que hizo Luis Alberto del primer orador: “las nieves eternas solamente viven en las más altas cumbres”.
 
Muchas gracias.