Presidente participa de celebración por 100 años de la Cámara de Comercio de Santiago

30 MAY 2019
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S.E. el Presidente de la República, Sebastián Piñera, participa de la celebración por los 100 años de la Cámara de Comercio de Santiago (CCS).

Muy buenas noches:
 
Bueno, quiero felicitar a Peter Hill porque son muy pocas las instituciones que llegan a cumplir 100 años, son muchas menos las que pueden mostrar una obra fecunda, una obra que dejó huella en nuestro país, y son todavía muchas menos las que además de todo eso muestran un espíritu vital, pujante, es decir que no viven de los recuerdos ni de la nostalgia, sino que están preparadas para seguir contribuyendo a nuestro país.
 
Cuando uno analiza -y Carlos Schaerer me quitó buena parte de mis palabras- la época en que se fundó la Cámara de Comercio de Santiago, y no me estoy remontando a los tiempos de Valparaíso, porque todo en el siglo XIX ocurría, se iniciaba en Valparaíso, eran tiempos en que nuestro país vivía un clima de mucho pesimismo. Eran los tiempos en que Enrique Mac Iver hablaba de la crisis moral de nuestro país, y se preguntaba “qué ataja el poderoso vuelo que había adquirido la República”.
 
Hacía muy poco habíamos ganado la Guerra del Pacífico, que significó para Chile entrar a otras ligas, con los vastos territorios y las inmensas riquezas que el país logró. Pero menos de 10 años después del triunfo de la Guerra del Pacífico, estábamos enfrascados en la más cruenta, más destructiva guerra civil de nuestra historia.
 
Y por eso recuerdo esto porque Chile ha perdido muchas veces grandes oportunidades de dar ese gran salto hacia el desarrollo y hacia el progreso.
 
Cuando uno lee a Francisco Antonio Encina, él decía que, entre las causas de esta postergación, de ese clima de pesimismo, de esa falta de capacidad para aprovechar las oportunidades, estaba un profundo desprecio por la actividad industrial y comercial, que en esos tiempos era sinónimo de la actividad económica.
 
En ese tiempo nació la Cámara de Comercio de Santiago que sin duda -como lo dijo Peter- ha hecho un enorme aporte en muchos campos, y no voy a repetir sus palabras.
 
Hoy día tiene una presencia en la vida nacional, más de 2 mil 300 socios y, por lo tanto, yo creo que tiene mucha razón Peter para sentirse muy orgulloso.
 
Yo quisiera referirme a dos o tres temas, algunos relacionados con Chile, y al final una reflexión respecto de la Cámara.
 
Hablemos de Chile. Más allá de los pesimistas consuetudinarios, Chile en los últimos 30 años ha tenido el mejor periodo de su historia. Logramos recuperar nuestra democracia, nuestras libertades y el respeto a los derechos humanos, una mejor convivencia cívica.
 
Logramos quintuplicar nuestro ingreso per cápita, logramos sacar a 7,4 millones de compatriotas de la pobreza. Nos integramos al mundo. Surgió una pujante clase media. Y podríamos seguir. Sin duda, son buenos los últimos 30 años desde que recuperamos -y en forma ejemplar- nuestra democracia.
 
Hoy día, da la impresión que, en algunos sectores, vuelven a soplar vientos de pesimismo. Y yo quiero decir que no hay ninguna razón para ser pesimista respecto del presente y el futuro de nuestro país, sin perjuicio de reconocer que hay problemas, siempre van a haber problemas. En la única parte donde no hay problemas, no hay conflictos, fue en el Paraíso y va a volver a hacerlo cuando los que tengamos la bendición de Dios y los que no la tengamos, tengamos que aventurarnos en este gran Día del Juicio Final.
 
Por esa razón, mirando lo que está pasando en Chile: el año pasado fue un muy buen año para Chile. Mire, yo quiero dejar que las cifras hablen, para no entrar en subjetividades.
 
Crecimos 4%, tres veces más que el resto de América Latina, tres veces más que lo que teníamos en el Gobierno anterior, superamos largamente el crecimiento del mundo.
 
Logramos crear 160 mil nuevos empleos, la mayoría de ellos permanentes, estables, con contrato, con seguridad social.
 
Logramos también crear 130 mil nuevas empresas.
 
La inversión y la productividad, que venían cayendo en forma muy sistemática, se recuperaron con gran fuerza.
 
Además de eso, pudimos recuperar los equilibrios macroeconómicos que estaban seriamente dañados y que nos habían significado una pérdida en nuestra clasificación de riesgo, que entre paréntesis le costó a Chile, solamente en mayores intereses, cerca de 400 millones de dólares.
 
Cuando uno compara el año 2018, que podríamos hablar de otros temas, que también venía creciendo con mucha porfía, finalmente quebró su tendencia y logramos una reducción. ¿Insuficiente? Por supuesto que sí, pero una reducción de 4 puntos en la tasa de victimización.
 
Y estamos hablando de los temas que le importan a la gente: empleos, salarios, seguridad ciudadana, oportunidades.
 
Este año va a ser un año más difícil y por muchas razones. Primero, porque el mundo, la economía del mundo se ha debilitado significativamente.
 
Segundo, porque estamos enfrentando una guerra tarifaria, comercial y tecnológica que hacía mucho tiempo no conocíamos entre los dos gigantes de la economía mundial.
 
Tercero, porque esta guerra tarifaria y este enfriamiento o debilitamiento de la economía mundial ha significado que el comercio mundial, del cual Chile depende, ha caído en términos absolutos.  Estamos con tasas de crecimiento negativas del comercio mundial, que para un país tan integrado como el nuestro, con tratados de libre comercio con las principales economías del mundo, por supuesto que es una mala noticia.
 
Además de eso, tenemos un grave problema en nuestro barrio. Miren a Argentina, lleva 14 meses de recesión y nadie se atreve a pronosticar cuando esta recesión va a terminar. Miren a Brasil, lleva 4 años de estancamiento, y lo que se discute hoy día es si ese estancamiento se va a transformar en recesión en la segunda mitad de este año.
 
Por tanto, hay muchas razones por las cuales este año va a ser un año más difícil para Chile y también un clima, y me acojo o me sumo a las palabras de Peter, que yo creo que no es el más sano en la búsqueda de diálogos, entendimientos y acuerdos, no solamente entre el Gobierno y la Oposición. Es un clima que empieza a permear a la sociedad entera de exceso de confrontación, exceso de violencia, demasiada conciencia de los derechos, ninguna conciencia de los deberes. Es un camino que tenemos que revertir.
 
Ahora, a pesar de todo eso, éste va a ser un año en que Chile va a destacar dentro del contexto mundial y dentro del contexto de América Latina. Yo puedo anticipar que Chile va a volver a encabezar el crecimiento en América Latina, que vamos a crear más de 150 mil nuevos empleos, que la inversión y la productividad van a volver a crecer con fuerza y que nuestro país va a poder enfrentar, sortear estos tiempos difíciles con bastante seguridad y en términos mucho más favorables que cualquier otro país de nuestro continente. Y, por supuesto, mucho mejor que el promedio del mundo.
 
¿Cuánto van a durar estos vientos desfavorables? Yo tuve la oportunidad, en los últimos meses, de conversar con los dos Presidentes que se están enfrentando, y basta conversar con ellos para darse cuenta que esto puede durar largo tiempo. Porque el Presidente Trump dice “China no practica el comercio en forma leal y es mejor enfrentarlo ahora y no esperar hasta que sea demasiado tarde”. Y me recordaba el ejemplo de Europa, cuando tuvo que enfrentar al nazismo en la guerra del siglo pasado.
 
Y el Presente Xi Jinping me decía “mira, nosotros somos orientales, para nosotros un año es nada, podemos esperar y resistir no décadas, sino que siglos”. Y cuando chocan esas dos visiones, uno no puede anticipar cuáles van a ser los resultados.
 
Yo pienso que el año 2019 va a ser un año más difícil, pero que -como les decía anteriormente- Chile va a poder sortear bien y por supuesto que esto va a depender en parte de lo que hagamos nosotros mismos, nada de esto se da en forma automática.
 
Los logros que hemos tenido obedecen, en parte, a un montón de iniciativas, de leyes y de acciones que ha tomado el Gobierno como las Leyes Proinversión, Proproductividad, la Oficina GPS que ha destrabado decenas de miles de millones de dólares que estaban entrampados en algún lugar de la burocracia, la Oficina OPEN que está simplificando los sistemas, los procedimientos.
 
Hace un tiempo atrás me tocó firmar una ley que me llenó de alegría, no era una ley para fijar nuevas reglas, sino que una ley para derogar 100 leyes. Y la próxima semana voy a firmar otra ley que va a derogar otras 100 leyes. Porque en Chile se supone o se presume que la Ley es conocida, eso dicen los abogados, y sin embargo tenemos más de 20 mil que ni los propios abogados las conocen y muchas veces las interpretan en forma contradictoria. No sé si es deliberado para crear trabajo para los abogados, o que es un mal proceso legislativo de los parlamentarios.
 
Por eso yo querría simplemente traer este mensaje de optimismo y plantear también que el comercio en Chile es muy importante. El comercio en Chile, en grandes líneas, es el primer empleador de Chile con más de 2 millones de trabajadores si sumamos servicios como hotelería y restaurantes. Representa un porcentaje muy importante del Producto, creció el año pasado 10%. Yo esperaba Peter una cartita, un estímulo, una motivación, que siempre viene bien por a La Moneda llegan pocas.
 
Y el comercio electrónico creció 25%.
 
¿Cuáles son los grandes desafíos que tiene el comercio, y de los cuales estamos muy pendientes y muy ocupados? Por supuesto, que hay un problema serio con el tema del comercio ilegal, que no compite en forma leal y que no es sano tener reglas del juego tan distintas para dos sectores. Y, por tanto, la formalización de nuestra economía, que es la economía más formalizada por lejos de América Latina, pero igual es un tema que tenemos que trabajar.
 
El desafío tecnológico, lo que viene como una amenaza para el comercio tradicional. Sin perjuicio de eso, yo creo que el comercio ha sido muy activo y proactivo en tratar de anticiparse a esta revolución tecnológica e incorporarse a ella y no esperar pacientemente que le pase por encima.
 
Pero además de eso, necesitamos mucha más flexibilidad, necesitamos en nuestra sociedad desatar y no ahogar la fuerza de la libertad, la innovación, el emprendimiento, la creatividad, la imaginación, que son los únicos factores o instrumentos realmente renovables o inagotables y son los que va a hacer la diferencia.
 
Lo único que es constante en este mundo es el cambio y el principal riesgo que enfrentamos es la obsolescencia. Por esas razones, yo estoy seguro que el comercio está enfrentando con la experiencia de 100 años de historia, pero con la juventud de estar alerta y atenta a los signos de los tiempos.
 
Y por eso quiero felicitar una vez más a la Cámara de Comercio de Santiago. Gracias Peter, porque me mandó el libro, todavía no termino de leerlo, pero me hizo un buen resumen Carlos Schaerer. Lo vamos a contratar a Carlos Schaerer, para que nos haga resúmenes tan ilustrativos, tan inspiradores, como el que acaba de hacer de un muy buen libro.
 
Y estoy seguro que como siempre lo ha hecho el comercio, va a seguir contribuyendo y va a estar a la altura de los nuevos desafíos al desarrollo, al progreso y a la calidad de vida de todos los chilenos.
 
¡Muchas gracias y felices 100 años!