Presidente Piñera presenta la modernización del Sistema Nacional De Capacitación y Empleo (SENCE)

11 MAR 2019
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El Mandatario firmó el proyecto de ley que moderniza el Sistema Nacional De Capacitación y Empleo, que contempla nuevos programas con foco en mejorar la empleabilidad, potenciando las habilidades, capacidades y destrezas de los trabajadores con miras al futuro.

Muy buenos días:
 
Señor Ministro, señor Subsecretario, Parlamentarios, Dirigentes, pero sobre todo quiero dirigirme a los trabajadores de nuestro país.
 
Hoy nuestro Gobierno cumple su primer año de gobierno, y es bueno hacer un balance, porque hay tiempo para hacer compromisos, pero también hay tiempo para rendir cuentas.
 
Y, en muy pocas palabras, hemos trabajado incansablemente por lograr objetivos que son muy importantes para nuestros compatriotas. Nos hicimos cargo de grandes urgencias, que tenían que ser enfrentadas con decisión y con coraje, y que habían sido muy desatendidas:
 
Poner orden en nuestra casa en materia de migración; avanzar a pie firme hace una plena y total igualdad de derechos, obligaciones, dignidad entre hombres y mujeres, y tolerancia cero contra todo tipo de violencia, maltrato o abuso contra las mujeres; poner a los niños primeros en la fila; modernizar Carabineros de Chile para poder combatir con mayor eficacia la delincuencia. Eran grandes urgencias que no podían seguir siendo postergadas.
 
Pero había otra urgencia, que era poner a Chile en marcha. Desgraciadamente, nuestro país había perdido el dinamismo y el liderazgo, y nuestro crecimiento, creación de empleos, inversión, productividad, innovación y emprendimiento, se estaban debilitando.
 
Y yo creo que el año 2018 fue un buen año para Chile. Chile se puso en marcha:
 
Logramos más que duplicar la tasa de crecimiento, crear más de 140 mil nuevos empleos, de mejor calidad, con mejores salarios;
 
Logramos también recuperar la inversión y la productividad, que habían caído peligrosamente en el Gobierno anterior, y que hoy día están resurgiendo con mucha fuerza;
 
Logramos también poner prioridades tan importantes para nuestros compatriotas, cómo avanzar en grandes modernizaciones, una modernización tributaria para fomentar y estimular el crecimiento, el empleo, los salarios, una modernización laboral, para crear más y mejores empleos, para proteger mejor los derechos de los trabajadores;  y también una importante reforma a las pensiones, que va a significar una mejoría en las pensiones, a partir de que la ley entre en vigencia, para aproximadamente 2 y medio millones de chilenas y chilenos.
 
Pero también es verdad que fue un buen año, pero nos queda mucho por hacer. Por eso, yo quiero compartir con mis compatriotas los grandes desafíos de este año 2019, que son básicamente tres:
 
Primero, combatir la delincuencia, el narcotráfico y el terrorismo con mucha mayor fuerza, voluntad y eficacia, para que la delincuencia retroceda y la tranquilidad ciudadana avance;
 
Segundo, poner a la clase media en el corazón de las prioridades del Gobierno y por eso en los próximos días vamos a lanzar el Programa Clase Media Protegida, que lo que busca es escuchar con atención a la clase media. La clase media en nuestro país ha progresado mucho en las últimas décadas, y ellos saben muy bien que ha sido en base a su esfuerzo, su mérito, su talento y se sienten orgullosos y tienen toda la razón de sentirlo.
 
Pero quieren seguir progresando. Y por eso es tan importante que la economía chilena mantenga su liderazgo, su dinamismo, su capacidad de avanzar, pero también la clase media tiene muchos temores y eso lo escuchamos todos los días: temor a que una enfermedad grave le cambie su destino, temor a la pérdida del empleo, temor a un acto de la delincuencia, temor a no poder financiar la educación superior de sus hijos, temor a una vejez vulnerable y extendida.
 
Y el Programa Clase Media Protegida lo que busca es aminorar esos temores y decirles a todos los miembros de nuestra clase media que cuando tengan que pasar por esos tiempos difíciles, no van a estar solos, el Gobierno en forma solidaria los va ayudar a enfrentar esos días lluviosos y poder ponerse de pie y seguir avanzando.
 
Y la tercera prioridad es fortalecer “Chile en marcha”. Necesitamos crecer, necesitamos crecer para crear más empleos, para mejorar los salarios, para que haya más innovadores, para que las PYMES puedan crecer, para que podamos también emprender y asumir los desafíos del futuro.
 
Por tanto, seguridad ciudadana, clase media y “Chile en marcha” van a ser las grandes prioridades de este año 2019.
 
Y yo quiero ratificar lo que fue el mensaje y el espíritu de nuestro Gobierno durante el primer día. Los países avanzan mejor con más seguridad, más rápido y llegan más lejos cuando lo hacen en base a diálogos, acuerdos, buena voluntad y colaboración.
 
Y ahora que vamos a enfrentar decisiones muy importantes, quiero reiterar el compromiso de nuestro Gobierno con el diálogo y la colaboración. Yo estoy seguro que lo que los chilenos esperan del Gobierno y de la Oposición no es que nos enfrascamos en una lucha fratricida entre nosotros mismos; todo lo contrario, lo que quieren es vernos colaborando, dialogando, buscando y llegando a acuerdos, por dos razones, porque eso es lo que el país necesita, pero además -y esto nunca debemos olvidarnos- la opinión pública, la ciudadanía castiga a aquellos que se dedican a obstruir y premia a aquellos que tienen voluntad de diálogo, de colaboración y de acuerdos.
 
Hoy día queremos anunciar una de las reformas más importantes de nuestro Gobierno. El mundo ha cambiado, la economía ha cambiado, el trabajo está cambiando y, por tanto, también la capacitación en nuestro país tiene que cambiar.
 
Antes el mundo evolucionaba más lento y, por tanto, las personas aprendían durante una etapa de su vida y durante el resto de sus vidas simplemente aplicaban lo que habían aprendido. Es decir, 20% de la vida se dedicaban a estudiar, y el 80% restante a aplicar los conocimientos que habían adquirido. Eso es historia y está obsoleto.
 
Hoy día el proceso de aprendizaje es permanente, desde que uno nace hasta que uno se muere, y todos los días tenemos que dedicar un 20% de nuestro tiempo a estudiar, a aprender para poder adecuarnos a un mundo que cambia con la velocidad del rayo.
 
Y por eso es tan importante la modernización de nuestro sistema de capacitación.
 
Nuestro sistema de capacitación está funcionando muy mal. Lo han dicho así muchos informes, que han dicho que a pesar que gastamos cerca de 300 millones de dólares en capacitar a nuestros trabajadores, el impacto sobre la empleabilidad, la capacidad de encontrar empleo o sobre los salarios y la capacidad de aumentar los salarios, es prácticamente nulo.
 
Y es por eso, que hoy día queremos anunciar un primer paso en la modernización laboral, que es un nuevo sistema de capacitación para nuestro país, que apunte a lo más fundamental, a facilitar la empleabilidad, es decir, el poder encontrar buenos empleos y que mejore la productividad y los salarios, y, por tanto, la calidad de vida de nuestros trabajadores.
 
Una buena legislación laboral tiene que cumplir muchos objetivos. Primero, y nunca debemos olvidarlo, crear más y mejores empleos, no hay mejor política laboral que el pleno empleo. Cuando un gobierno dice que defiende a los trabajadores, pero no crea empleos, está diciendo una cosa, pero generando otra. Por eso crear más y mejores empleos, es la mejor política laboral que podemos llevar adelante.
 
Pero eso no es el único objetivo. También, una buena política laboral tiene que compatibilizar mejor el mundo del trabajo, que es muy importante, con el mundo de la familia que, también, es muy importante. Porque nosotros no vivimos para trabajar, trabajamos para vivir y, por tanto, además del trabajo, queremos poder compartir con la familia, tener acceso a los amigos, deporte, cultura, recreación y una buena política laboral tiene que buscar una mejor compatibilización entre esos dos mundos.
 
Y, el tercer lugar, y muy importante, una buena política laboral tiene que defender con eficacia y con oportunidad los derechos de los trabajadores. Por esa razón, creemos que es muy importante valorar lo que es trabajo, el trabajo es mucho más que una forma de ganarse la vida, es una forma de sentirnos útiles, de integrarnos a la sociedad, de aportar a nuestras familias, de hacer crecer y desarrollar nuestro país.
 
Y esta modernización del SENCE, que anunciamos hoy día, apunta, precisamente, en esa dirección.
 
El SENCE que tenemos hoy día se creó el año 1976 y ya no responde a las actuales necesidades; lo dijo la Comisión Larrañaga, lo dijo la Comisión Nacional de la Productividad, en forma fuerte y clara.
 
Y, por tanto, ¿que buscamos con este nuevo SENCE? Primero, que el sistema de capacitación se base en resultados, es decir, que premie y financie los resultados, la mejor productividad, la mayor empleabilidad, el mayor acceso a los trabajos, los mejores salarios, y no solamente se base en los insumos que el sistema utiliza.
 
Y, por eso, el sistema se va a orientar de preferencia a premiar los resultados; el que capacite y logre que ese trabajador capacitado encuentre mejores trabajos, mejore su productividad, mejore su salario, va a tener un mayor premio de parte del Estado, a través de la franquicia SENCE.
 
Además, queremos establecer un sistema de copagos, para que el Estado financie una parte muy importante, pero que la empresa, también, participe con un cofinanciamiento, y de esa forma estamos uniendo los intereses del Estado y de las empresas para hacer capacitación útil y relevante. Cuando las cosas son gratis, muchas veces, no se utilizan suficientemente bien.
 
Tercero, queremos ampliar la franquicia tributaria para personas que hoy día están excluidas, las personas sin trabajo, los trabajadores de las PYMES, que muchas veces no tienen acceso a la capacitación, y los adultos mayores que salen del sistema de capacitación y los queremos reintegrar porque todavía les queda mucho tiempo útil en nuestra sociedad.
 
Y, por eso, al fortalecer las facultades fiscalizadoras y las facultades de control que tenga el Gobierno sobre la capacitación vamos a transformar un sistema de capacitación, que no ayuda a nadie, que no mejora los salarios, que no mejora la empleabilidad y que cuesta una fortuna, en un sistema que ayude a nuestros trabajadores a educarse, a crecer, a desarrollarse, a mejorar su productividad, a mejorar sus salarios y a tener mejores oportunidades de empleos.
 
Ése es un eje fundamental, el SENCE tiene que adecuarse al mundo del futuro y no quedarse atrapado en un mundo que ya pertenece al pasado.
 
Es por esa razón que esta reforma es un primer paso a una gran modernización laboral. Quiero decirlo en forma clara, no es para deteriorar los derechos o las oportunidades de los trabajadores como algunos repiten, a veces, en forma majadera; es todo lo contrario, lo que queremos es fortalecer la capacidad de nuestros trabajadores de mejorar su productividad, de mejorar sus salarios, de conseguir más y mejores empleos. Eso es lo que los trabajadores de Chile quieren y necesitan, y eso es lo que esperan del Estado.
 
Además, queremos que la capacitación sea pertinente, es decir, que una persona capacitada encuentre, después, espacios donde aplicar esa capacitación.
 
La capacitación, hoy día, muchas veces, capacita en tareas sobre las cuales no hay ninguna demanda, habiendo tantas necesidades.
 
Venimos de participar o compartir con un grupo de mujeres que se estaba capacitando en programación. La demanda por programadores en la sociedad chilena es inmensa y, por eso, encuentran empleo de inmediato y tienen salarios muy por encima de los salarios promedio de nuestro país. Eso es capacitar en lo que realmente es útil, en lo que realmente ayuda, al trabajador al encontrar un buen empleo, a tener un buen salario, a las empresas a poder avanzar y progresar, y al país a avanzar hacia el futuro con pie firme.
 
Por eso yo quisiera, simplemente, terminar diciendo que esto es una reforma muy, muy importante. Y quiero decir, tenemos 3,5 millones de niños y jóvenes en la educación escolar, tenemos 1,2 millones de estudiantes en la educación superior y tenemos 9 millones de trabajadores que, también, necesitan educación; a eso apunta este nuevo SENCE.
 
Y, también, hacernos cargo de los desafíos del futuro. Los estudios indican que la mitad de los trabajos que hoy día existen en Chile están amenazados o pueden estar amenazados de ser reemplazados por la robótica, las tecnologías digitales.
 
Ésta es una ola que viene, la revolución tecnológica, la robótica, las tecnologías digitales y frente a esa ola tenemos dos opciones: o la esperamos, sin hacer nada, para que nos pase por encima o nos pueda revolcar o nos preparamos para subirnos arriba de esa ola y usar su fuerza para mejorar la calidad de vida de nuestros trabajadores.
 
El nuevo SENCE mira hacia adelante, mira este mundo nuevo, mira esta revolución tecnológica, mira esta revolución digital y aspira a preparar a nuestros trabajadores para ser ciudadanos de primera clase, en la nueva sociedad del conocimiento y la información.
 
Y, por tanto, éste es un desafío que se lo debemos a nuestros trabajadores, porque no podemos olvidar que la educación es un proceso permanente y no es solamente para los niños y para los jóvenes, es también para los trabajadores, es también para las mujeres, es también para las PYMES, es también para lo que están desempleados y es también para los adultos mayores.
 
Muchas gracias.