Presidente participa de Encuentro Chile Vamos

9 MAR 2019
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S.E. el Presidente de la República, Sebastián Piñera, asiste y participa del “Encuentro  "Chile Vamos”.

Muchas gracias.
 
Muy buenos días Chile Vamos, gracias por venir porque a veces es necesario detener un poco el mundanal ruido y preguntarnos por qué estamos en política, ¿qué hemos hecho?, ¿cuál es nuestra misión?, ¿cuál fue el punto de partida?, ¿cuál es el puerto de destino? Y esta reflexión con los presidentes, los dirigentes, los Parlamentarios, los Alcaldes, los Concejales, los CORES, los Intendentes, los Gobernadores es muy necesaria. Por eso, gracias por estar aquí.
 
Ayer escuchamos fuerte y clara la voz de las mujeres en Chile y en el mundo. ¿Qué piden?, ¿qué exigen las mujeres de Chile? Basicamente, dos cosas. Primero, quieren y merecen tener plena y total igualdad de derechos, deberes y dignidad. Y segundo, quieren y, también merecen, tolerancia cero frente a todo tipo de violencia, de agresión, de acoso y de maltrato a las mujeres.
 
En 24 horas dos mujeres chilenas, dos madres chilenas fueron cruel y cobardemente asesinadas por sus parejas en frente de sus propios hijos, ¿qué más prueba necesitamos para asumir en plenitud? Y yo quiero decir que, hoy en día, la causa de las mujeres de Chile por mayor igualdad y por mayor protección es la causa de este Presidente, es la causa de nuestro Gobierno, es la causa de Chile Vamos.
 
Porque es una causa noble y justa, y nadie tiene derecho a instrumentalizar para otros propositos una causa tan noble y tan justa como la que ayer expresaron con fuerza, con alegría y en forma pacífica las mujeres de Chile, de las cuales me siento profundamente orgulloso.
 
Quiero decirle, también, a esos hijos de esas dos madres que perdieron sus vidas en presencia de esos mismos hijos que no los vamos a dejar solos, que como Gobierno e interpretando a Chile Vamos y a toda la sociedad, los vamos a acompañar para que puedan seguir adelante con sus vidas, a pesar de la dramática e irrecuperable pérdida de sus madres.
 
Y, en esta materia, no basta con las palabras.  Por eso, quiero recordar que apenas llegamos al Gobierno le planteamos al país una vigorosa y ambiciosa agenda para que las mujeres logren estos objetivos que no son solamente de las mujeres, los compartimos todos los hombres de buena voluntad y es la causa de las mujeres, es la causa de los hombres, es la causa de todo nuestro país y nuestro Gobierno está profundamente comprometido con ella.
 
Por esa razón, durante el año que acaba de terminar, avanzamos con fuerza y decisión en muchas de esas exigencias que son justas y necesarias. Eso lo reiteramos ayer y lo reafirmamos hoy día con toda la fuerza del mundo; gracias, mujeres de Chile por no permitir que una causa tan noble y tan justa quede en el olvido. Y nuestro Gobierno no la ha olvidado y la asume con total y absoluto compromiso en cuerpo y alma.
 
Además, quiero recordar que estamos sólo a 2 días de cumplir nuestro primer año de Gobierno y en esta materia es muy importante tener conciencia. El Padre Hurtado decía que la patria es una misión a cumplir y es una buena forma de definir a la patria y, también, de definir nuestra tarea, una misión, un compromiso que tenemos y asumimos porque la mayoría de las chilenas y chilenos, no solamente nos dieron un triunfo electoral en diciembre del año 2017, nos dieron, también, un mandato, una misión a cumplir y ese es nuestro compromiso.
 
Cada generación tiene una misión a cumplir, algunas son fieles y cumplen esa misión y otras, simplemente, las dejan pasar. Los Padres Fundadores de la Patria tuvieron la misión de conquistar nuestra independencia y de conquistar nuestra libertad. La generación que nos antecedió tuvo la misión de recuperar la democracia y las libertades en nuestro país. Nosotros tenemos la misión de conquistar el desarrollo, de derrotar la pobreza y de crear una sociedad más libre, más justa y más propio y nada ni nadie nos va a desviar de ese objetivo.
 
En diciembre de 2017, como recordaba, los chilenos y las chilenas nos dieron un gran triunfo electoral y lo agradecemos sincera y profundamente y, también, agradezco porque tengo plena conciencia que, sin el compromiso, el trabajo, la dedicación y el sacrificio de todos ustedes y de miles y miles de militantes y simpatizantes de Chile Vamos no habríamos tenido ese triunfo.
 
Pero, también, nos dieron una misión a cumplir y quiero hablar con respeto, pero con franqueza, la misión era rescatar a nuestro país de una senda de frustración y estancamiento por la cual nos estaban conduciendo y poner a Chile nuevamente en el camino del progreso y del desarrollo.
 
Todos sabemos que recibimos un Chile que había perdido mucha de su fuerza, de su liderazgo, de su dinamismo. La Nueva Mayoría con su equivocada lógica de la “retroexcavadora”, con su falta de voluntad para buscar diálogos y acuerdos, por su ideología equivocada y, también, por no escuchar con atención cuáles eran las verdaderas inquietudes, prioridades y necesidades de los chilenos, nos legó un Chile que, prácticamente, había perdido su capacidad de crecer, de crear trabajos, de mejorar los salarios.
 
Un Chile en que fuerzas tan importantes como la inversión y la productividad, en lugar de crecer estaban cayendo año tras año, un Chile con grandes problemas como la seguridad ciudadana, la situación de los niños, el tema de la migración, que no eran enfrentados con la fuerza y voluntad con que se requería.
 
Un país en que la salud y la educación, a pesar de que estaban en el centro del debate, permanecieron estancadas y en que nuestros equilibrios macroeconómicos estaban desbordados, la deuda pública se había duplicado y, por tanto, fue en ese contexto en que los ciudadanos chilenos, libre y soberanamente, decidieron optar por otro camino, por un camino que de verdad conduzca al desarrollo, al progreso, a la libertad, a la justicia y a la prosperidad.
 
Y, por esta razón, nuestra acción durante el primer año de Gobierno ha sido fiel y consecuente con ese mandato y se ha enfocado en cumplir lo que comprometimos durante nuestra campaña. Y para eso hemos puesto nuestros mejores esfuerzos para poder abrir los caminos y las puertas del diálogo, de los acuerdos, de la colaboración, por dos razones: porque estamos convencidos de que eso es lo que Chile necesita y lo que nos va a permitir avanzar con mayor fuerza. Y, segundo, porque estamos conscientes de que no tenemos mayoría en ninguna de las dos Cámaras del Congreso y, por lo tanto, la parte legislativa necesita diálogo, acuerdo, colaboración, buena voluntad y hoy día reitero con más fuerza que nunca, nuestra voluntad de perseverar por ese camino.
 
¿Qué hemos hecho junto a todos ustedes durante este primer año? Y es bueno ponerlas arriba de la mesa. En primer lugar, y desde el primer día, nos hicimos cargo de grandes urgencias, grandes prioridades, grandes necesidades e incluso grandes angustias de los chilenos que habían sido descuidadas o postergadas, como, por ejemplo, poner orden en nuestra casa en materia de migración, enfrentar la grave crisis que afectaba a Carabineros de Chile, no para debilitar Carabineros de Chile, todo lo contrario, para apoyarlos y fortalecerlos, y que puedan recuperar el lugar que tienen en el corazón de todos los chilenos y la importante labor que desarrollan.
 
Y lo digo una vez más, no porque un puñado de personas equivocaron el camino, traicionaron su juramento y fueron desleales con su institución, vamos a castigar a esos 50 o 60 mil hombres y mujeres que todos los días, en todo nuestro territorio, en forma sacrificada y abnegada arriesgan sus vidas y entregan lo mejor de sí mismos por proteger nuestras vidas y por proteger nuestra seguridad.
 
Además, y aquí recuerdo esas palabras de un dirigente que decía “que estaban en boca de todos, pero manos de nadie”, pusimos a los niños primeros en la fila y terminamos o estamos terminando, con esa especie de costumbre que había en nuestro país de pensar que los niños porque no votan, porque no gritan, porque no marchan, no tienen derechos. Y hemos hecho un enorme esfuerzo, que ustedes saben, por cambiar de raíz la forma en que la sociedad chilena trata a sus niños.
 
Y, también, asumimos en plenitud, y estaba en nuestro programa y lo planteamos con fuerza el mes de mayo del año pasado, la agenda para lograr esa plena y total igualdad de derechos, deberes y dignidades entre hombres y mujeres, que no es una concesión graciosa que los hombres le hacen a las mujeres, es el derecho que le pertenece a las mujeres de Chile y con el cual estamos comprometidos, también, nuestro Gobierno, nuestra sociedad y la inmensa mayoría de los hombres porque es la causa de todos.
 
Pero, además de eso, quisimos desde el primer día, abrir las puertas al diálogo, la colaboración, el entendimiento, la buena voluntad con la sociedad y también con la Oposición, llamando y convocando a cinco  mesas de trabajo para lograr cinco acuerdos nacionales que prosperaron y avanzaron muy bien y dieron frutos muy fecundos, y yo creo que ese clima, ese diálogo, esa actitud no la podemos perder.
 
Y, por tanto, le digo a la oposición, desde aquí y delante de todos ustedes: tenemos y mantenemos la misma actitud de buscar diálogos, acuerdos y entendimientos en beneficio de Chile y de todos los chilenos.
 
Era evidente que Chile requería grandes transformaciones para salir de ese camino de estancamiento y frustración, y encontrarse a pie firme con el camino del progreso y el desarrollo.
 
Y durante el año que acaba de terminar, nos dedicamos en cuerpo y alma, y en muchos frentes distintos, a preparar esas grandes reformas como es la Modernización Tributaria, cuyo objetivo es fomentar el crecimiento, la creación de empleo, la mejoría los salarios, la inversión, el emprendimiento, la innovación.
 
Segundo, darle un alivio tributario a la clase media y a las PYMES de nuestro país, sacarles de encima esa carga asfixiante de burocracia que hoy día, muchas veces, los hace trabajar permanentemente para el Estado y no dedicarse a lo que es su verdadera vocación: crear, innovar, buscar nuevos mercados, nuevos productos, nuevas tecnologías.
 
Y tercero, y, también, es muy importante, terminar con este verdadero temor reverencial que le tienen los pequeños contribuyentes y las PYMES al Servicio de Impuestos Internos, por una legislación que a veces permite demasiada discrecionalidad, creando el Defensor del Contribuyente y fijando, y creando reglas claras que den certeza jurídica. Esos son los objetivos de la Modernización Tributaria y estoy seguro que la inmensa mayoría de los chilenos la comparte.
 
Pero, además de eso, tenemos que sacar adelante otras reformas como la Reforma Laboral, que no es como algunos repiten majadera y automáticamente para deteriorar o debilitar o menoscabar los derechos los trabajadores. Todo lo contrario. Es para crear más y mejores empleos porque no hay mejor política laboral que el pleno empleo, y los gobiernos que no son capaces de crear empleos están atentando contra los verdaderos derechos los trabajadores.
 
Y porque queremos darles más poder a los trabajadores para que tomen adecuadamente decisiones que afectan sus propias vidas, para que puedan tener más flexibilidad para organizar la jornada de trabajo, para que puedan, también, tener mayores oportunidades de compatibilizar el mundo del trabajo con el mundo de la familia, y esto es especialmente importante para los jóvenes, para las mujeres y para los adultos mayores. A eso apunta la Modernización Laboral que vamos a emprender este año.
 
Tercero, una muy necesaria Reforma de las Pensiones con un solo objetivo, mejorar las pensiones de todos y cada uno de los pensionados de chilenos.
 
El Sistema Previsional tiene dos pilares: el pilar contributivo y el pilar solidario, y esta reforma apunta a fortalecer ambos pilares.
 
El contributivo, estableciendo que, además del 10 por ciento del ahorro que hace el trabajador para su cuenta individual y para su futura pensión, el empleador aporte cuatro puntos adicionales de su cargo. Y  yo estoy consciente de que a lo mejor 14 puntos no es suficiente. Por eso, hemos abierto las puertas a seguir avanzando en ese terreno, pero con gradualidad, con responsabilidad.
 
Pero también la reforma significa un profundo fortalecimiento del pilar solidario y quiero decir aquí, mirando a los ojos a mis compatriotas: no se dejen engañar.
 
He escuchado muchas veces que esta reforma surtiría efectos solamente en 40 años más.  Eso no es verdad. Esta reforma va a mejorar las pensiones en forma inmediata.
 
Por de pronto, porque va a mejorar de forma inmediata la pensión básica solidaria y el aporte previsional solidario, y eso va a significar un beneficio para un millón y medio de chilenos, que, además, son los más vulnerables.

Pero, además, porque esta reforma crea un segundo pilar solidario que no existía, y que apunta a favorecer a las mujeres que están castigadas en nuestro sistema previsional por tener más lagunas, menos oportunidades de empleo, menos salarios, básicamente por la maternidad, por la crianza de los niños; a la clase media, que nunca ha recibido ayuda en materia de pensiones; y también a algo de lo cual tenemos que empezar a preocuparnos mucho más que son los adultos mayores no valentes y que requieren en la última etapa de sus vidas un apoyo especial.

Este segundo pilar solidario va a beneficiar especialmente a esos tres grupos: mujeres, clase media y adultos mayores no valentes.
 
Y eso significa que un millón de chilenas y chilenos se van a ver favorecidos, por el fortalecimiento de este pilar solidario. En síntesis, dos y medio millones de chilenos son el alma y el corazón de la modernización previsional que estamos impulsando con mucha convicción y con mucha fuerza, y yo creo que nadie tiene derecho a hacer que nuestros adultos mayores sigan esperando algo que es de tanta justicia y que es de tanta urgencia.
 
Además, importantes reformas en el campo de la educación y la salud y ustedes ven, hemos tocado los temas que más le preocupan, que más le importan, que más afectan la calidad de vida de nuestros compatriotas

En educación se han hecho muchas reformas, es verdad, pero la más importantes de todas, la que le puede cambiar el destino de millones de niños de nuestro país, que es la calidad de la educación, esta aún pendiente.
 
Y, por eso, quiero decir que estamos impulsando una agenda pro calidad de la educación. Hace unos días atrás, cuando inauguramos el año escolar, rendimos cuenta de esa agenda.
 
Pero, también, estamos avanzando en otros temas. Por ejemplo: Aula Segura, que tanta polémica despertó. ¿Como no va a ser natural exigirles a los estudiantes que respeten su propio establecimiento educacional, que respeten a sus profesores, que respeten a sus compañeros y que no les estén tirando bombas molotov o agrediéndolos o poniendo en riesgo sus propias vidas?
 
Esa es la lógica de Aula Segura que, afortunadamente, después de mucha polémica, porque representaba el sentido común, el anhelo de los chilenos, logro ver la luz del sol.
 
También estamos impulsando, lo que llamamos Admisión Justa, ¿En qué consiste? básicamente en dos cosas, si cuando las cosas son claras se pueden explicar en forma simple.
 
Primero, devolverles a los padres el derecho a elegir la educación de sus hijos, que nadie nunca tuvo derecho a quitarles. Y segundo, reconocer el mérito y el esfuerzo como algo valioso y que debe ser considerado en el proceso de admisión, y no considerar a los estudiantes como si fueran un RUN que entran a un algoritmo, a una tómbola y que no reconoce que son personas, que tienen una trayectoria, que tienen rostro. Ése es el corazón de la reforma de Admisión Justa.
 
Y, además, en materia de salud dos grandes reformas: a la salud pública, FONASA, mejorar la eficiencia de los hospitales, el Hospital Digital, más médicos especialistas, pero, también, a la salud privada, de ISAPRES.
 
Vamos a enviar al Congreso en los próximos días, una reforma que crea un Plan Básico Universal que todo el mundo va a poder conocer, comprender y no como es hoy día que, con 50 mil planes, nadie es capaz de evaluar cuál es el plan que más le conviene, y que tendrán que ofrecer todas las ISAPRES.
 
Y segundo, terminar con la odiosa discriminación contra las mujeres, contra la maternidad, contra los enfermos que significa las carencias y las preexistencias, para que una persona, si esta está en edad fértil o está enferma, pueda cambiarse libremente de una ISAPRE a otra y no quedar cautivo de la ISAPRE como ocurre hoy en día.
 
Y por supuesto, vamos a crear un mecanismo de compensación inter-isapres para que los riesgos se repartan en forma equitativa.

Esas son algunas de las grandes reformas con las cuales estamos comprometidos y hemos estado impulsando durante el primer año y vamos a seguir con mucha fuerza durante este segundo año.
 
Pero, también, porque no podemos bajar los brazos, tenemos que fortalecer el “Chile en Marcha” y para eso es muy importante no bajar los brazos, aunque estamos encabezando los rankings de América Latina, sino que éste es un esfuerzo permanente.
 
Y cuando un gobierno descuida a la clase media, no escucha a la gente o no se preocupa del crecimiento, ese gobierno irremediablemente está condenado al fracaso y a castigar la calidad de vida y el bienestar de sus compatriotas.
 
Yo lo digo con franqueza. El año 2018 fue un buen año para Chile, y déjeme decir por qué: porque volvimos a crecer. Un país que estaba, prácticamente, estancado y en los últimos lugares a nivel de América Latina y del mundo, recuperó el liderazgo y el dinamismo, crecimos 4%, encabezamos el crecimiento junto a algunos países de América Latina, superamos al crecimiento del mundo y eso es algo que no cae del cielo como el maná, se conquista todos los días.
 
Y le agradezco a todos mis compatriotas porque son ustedes los que se levantan temprano en la mañana, trabajan duro durante el día y muchas veces se acuestan tarde en la noche, los que hacen posible que Chile recupere el liderazgo y el dinamismo que habíamos perdido.
 
Pero, además de eso, logramos crear más de 140 mil nuevos empleos con contratos, con estabilidad, con previsión social; batimos el récord en materia de creación de nuevos emprendedores, con más de 130 mil.
 
La inversión y la productividad que solo caían, se han recuperado con gran fuerza.
 
Pero además de eso, hemos tenido la fortaleza de avanzar en recuperar nuestros equilibrios macroeconómicos y en contener un crecimiento absolutamente insostenible de la deuda pública que se había duplicado durante el Gobierno anterior, y que nos hizo perder nuestra clasificación de riesgo. Y estamos absolutamente comprometidos en recuperarla, porque eso significa más acceso al crédito, menores tasas de interés para los emprendedores, para las PYMES, para las personas y para todos los chilenos.
 
Hay algunos que dicen que está muy bien la macro, pero que todavía hay muchos problemas:  tienen razón, hay muchos problemas y nosotros estamos perfectamente conscientes de ellos.
 
Pero también quiero destacar, que el año pasado se batió el record en la historia de Chile en materia de venta de viviendas, en materia de venta de bienes durables, en materia de ventas de automóviles, en materia de compra de pasajes, en materia de turismo y viajes dentro de Chile y eso, por supuesto que es algo que beneficia a todos nuestros compatriotas.
 
Pero estamos conscientes de que hay muchos problemas por resolver, desafíos por enfrentar y, por tanto, lejos de bajar los brazos o dormirnos en los laureles, nos motiva y nos da más fuerza para seguir avanzando.
 
Y, por esa razón, estamos haciendo muchas cosas que son importantes de recordar, porque a veces en este mundanal ruido de la crítica, del conflicto, los árboles no dejan ver el bosque.
 
Por ejemplo, nos tomamos en serio que un país civilizado y un pueblo con dignidad necesita un sistema de transporte público de calidad, más seguro, más económico y más eficiente, y más limpio ambientalmente.
 
Estamos cambiando - y con mucha voluntad y fuerza - lo que fue uno de los grandes errores de los gobiernos anteriores, como lo fue el Transantiago, que causó tanto dolor y sufrimiento, fortaleciendo el metro, trayendo buses de calidad, eléctricos, limpios, no contaminantes, con aire acondicionado, porque creemos en la dignidad de las personas, no solamente en los discursos, sino que trabajamos para que esa dignidad se haga carne en su vida real.
 
Y quiero decirlo con mucha claridad: esto no es una reforma solamente para la Región Metropolitana, esta reforma va a llegar a todas y cada una de las regiones de Chile.
 
Y, además de que estamos avanzando en materia de concesiones, carreteras, puentes, puertos y muchas cosas más, estamos avanzando en otra carretera que, tal vez, es la más importante de todas, que es la Carretera Digital, llegando con banda ancha a todos los rincones de Chile, extendiendo la banda ancha hasta Punta Arenas y avanzando en conectarnos con el resto del mundo. Y estableciendo, como lo hicimos en nuestro primer Gobierno, que las comunicaciones y la tecnología digital estén al alcance de todos.
 
Recuerdo, por ejemplo, que les devolvimos la propiedad de su número de celular a las personas que es a quienes les pertenece, que terminamos con la larga distancia dentro de Chile y muchas cosas más, pensando sólo en darles más calidad de vida a todos nuestros compatriotas.
 
Y, también, en esta materia, estamos avanzando en muchos temas a los que por razón del tiempo no me puedo referir, pero que están, y lo vamos a poner en la página web, en el balance que hemos hecho de este primer año 2018.
 
¿Qué duda cabe que hemos avanzado? A pesar de que algunos nunca van a reconocer nada, y esto hay que difundirlo porque, si no lo difundimos nosotros ¿quien lo hace?
 
Igual como estamos conscientes de los problemas también hay que estar conscientes de los logros, y yo les pido a ustedes que sean verdaderos representantes y que puedan compartir con nuestros compatriotas los esfuerzos y los logros que hemos conquistado durante este primer año de Gobierno.

Cuando los gobiernos no cumplen sus compromisos, no les gusta rendir cuentas; cuando los gobiernos cumplen sus compromisos, nos gusta rendirle cuenta a nuestros compatriotas y, por eso, yo trato siempre de rendirles cuenta a mis compatriotas, porque entiendo que el Presidente está al servicio de los chilenos y que tiene que rendirles cuenta a quienes lo eligieron.
 
Pero también estoy consciente de lo mucho que nos falta por recorrer, para lograr alcanzar el desarrollo y derrotar la pobreza. ¿Cuáles son nuestras grandes prioridades del año 2019? Y lo digo en forma fuerte y clara, son básicamente tres.

Primero, seguridad ciudadana. Mejorar la eficacia con la cual luchamos contra la delincuencia que angustia la vida de tantas familias, contra el narcotráfico, que destruye la vida de tantos niños, contra la violencia y el terrorismo, que tanto afecta la calidad de vida en alguna de nuestras regiones. Y eso, es nuestra primera prioridad durante este año 2019.
 
Y pasa por muchas cosas; modernizar a Carabineros: dotarlo de más personal, de más recursos, mejor coordinación entre la Fiscalía, los jueces y las policías, pero también, sacar adelante una agenda que todavía no logramos sacar del Congreso. Yo digo ¿qué está esperando el Congreso para aprobar la “Ley Antiportonazos”? Cuando sabemos el temor que eso produce y sabemos la impunidad con que están actuando los que hacen los portonazos.
 
Y, también, vamos a enviar en los próximos días una Ley de Control Preventivo de Identidad, porque podemos pedirle que se identifique a una persona para proteger la vida y la seguridad de todos los chilenos. Y en eso no tenemos ninguna duda que el bien común está por encima del bien individual.
 
Estamos avanzando en el sistema táctico de operaciones policiales, en el banco unificado de datos y vamos lanzar una nueva campaña y nuevos instrumentos para combatir el narcotráfico y la droga, que cada día, penetra más a nuestros niños y jóvenes, y vamos a establecer con mucha claridad un nuevo programa que se llama “Calle Segura”.
 
Igual como tenemos Aula Segura, Consultorio Seguro, vamos a establecer el programa Calle Segura y que significa calles seguras, plazas seguras para las familias chilenas.
 
Y con el terrorismo, no se equivoquen, yo le pido al Congreso que apruebe la nueva Ley Antiterrorista que da más instrumentos y herramientas para luchar contra ese flagelo. Y no nos va a temblar la mano. Y, por tanto, la firmeza y la coherencia con que vamos a combatir el terrorismo la van a sentir todos y cada uno de aquellos que se sienten con el derecho de destruir, quemar, matar como si ellos fueran ciudadanos que solamente tienen derecho y están pasando por encima de los derechos de todos los demás.
 
La segunda prioridad del año 2019 va a ser nuestra clase media, darle más oportunidades. La clase media chilena ha progresado mucho en los últimos 20 o 30 años, en base a su propio esfuerzo, su propio mérito y ellos lo saben, y se sienten muy orgullosos. Tienen razón de sentirse orgullosos, pero quieren más oportunidades para seguir progresando y, para eso, necesitamos un Chile en marcha.
 
Pero, también la clase media tiene temores: temor de perder la “pega”, temor de una enfermedad, temor de un acto de la delincuencia, temor de no poder financiar la educación superior de sus hijos, temor de una tercera edad extendida y vulnerable.
 
¿A qué apunta el programa “Clase Media Protegida”? A decirle a nuestra clase media que vamos a seguir creando oportunidades, pero que cuando tengan que enfrentar las dificultades del ciclo de la vida no van a estar solos. El programa “Clase Media Protegida” es una mano solidaria del Estado que los va a acompañar para enfrentar y superar esos momentos difíciles en la vida.
 
Y la tercera prioridad, y en esto todo lo que es una política pro PYMES, el alivio tributario a las PYMES, todo lo que es un “Chile en Marcha”, todo lo que es un Estado más moderno que le simplifica la vida, va en directo beneficio de nuestra clase media.
 
Y la tercera prioridad, que nunca hay que olvidar, tenemos que mantener a Chile en marcha, con dinamismo, con energía y con fuerza, y no volver a caer en ese clima de frustración y estancamiento que tanto daño nos causó, y para eso hay muchas reformas que tenemos que empujar. Ya hablamos de la Modernización Tributaria, hablamos de la Modernización Laboral, vamos a comprometernos muy fuerte con la descentralización y potenciar a nuestros gobiernos regionales y, también, porque a veces se olvida, a nuestros gobiernos comunales y, lo digo con claridad, ya empezamos a hacer transferencia de funciones y más recursos, y eso va a continuar.
 
Pero junto con transferir más funciones y más recursos, les digo a los Intendentes, futuros Gobernadores y Alcaldes, también va a ir asociado una mayor exigencia de transparencia, de probidad y de participación de los vecinos.
 
Hay un tema que a veces no tiene glamour, pero el Estado chileno es determinante para la calidad de vida de demasiadas chilenas y chilenos y, por tanto, modernizar el Estado, ponerlo al servicio de la gente, que aprovechemos las tecnologías digitales para facilitarle la vida a la gente, que no sean los ciudadanos los que viven para satisfacer la burocracia del Estado, sino que los funcionarios públicos, los servidores públicos sirvan para ayudar a las personas a desarrollar sus proyectos de vida.
 
Y ahí hay muchos proyectos: de “Chile sin papeles”, Chile sin trámites, para facilitar y reducir la burocracia que muchas veces afecta demasiado la calidad de vida de nuestras personas y, además, de transparencia del Estado, porque ustedes, los ciudadanos de Chile, tienen derecho a saber qué hacen las autoridades que ustedes eligen con sus votos y en qué se gasta la plata que ustedes financian con sus impuestos.
 
Quiero terminar diciendo que hay muchos desafíos, pero a los que, por razones de tiempo, es imposible referirse. Por ejemplo, el cambio climático que nos está golpeando con mucha fuerza. Este verano fue una muestra. Fíjese usted, este verano, terremoto en Coquimbo, inundaciones como no se habían vivido en décadas en las regiones del norte -Arica, Tarapacá, Antofagasta-, incendios forestales desde la Región de Valparaíso hasta la Región de Aysén. Eso es parte de un cambio o consecuencia que se está produciendo en nuestro país y que Chile tiene que abordar en nuestro propio beneficio y que es un imperativo moral. Estamos avanzando en eso.
 
Terminamos con el uso de bolsas plásticas que se producen en un segundo, se utilizan 15 minutos y después contaminan nuestros campos, nuestras ciudades, nuestras playas, nuestros mares durante 400 años.
 
Estamos avanzando, también, en hacer de nuestra matriz energética y de nuestro transporte público una matriz y un transporte que no contaminen. Estamos favoreciendo la descarbonización o la electromovilidad y todo eso tiene que ver, no solamente con la calidad de vida, también con nuestra contribución a un planeta que está siendo amenazado, probablemente, por la más dura y exigente amenaza que ha tenido que vivir en su historia.
 
Este año vamos a ser la sede de la COP25, la cumbre más importante del mundo en materia climática. Ustedes se acuerdan, porque la Cumbre de París fue un hecho histórico. Bueno, nosotros tendremos la responsabilidad de liderar la COP25 en nuestro país y antes, pocos días antes, vamos a ser sede de la APEC, que es el esfuerzo de integración más grande y poderoso del mundo.
 
Estamos organizando, también, un foro de América del Sur que hemos denominado PROSUR y quiero aprovechar aquí de contestar algunas críticas que son muy infundadas. Lo que estamos proponiendo, y Chile lo ha propuesto junto a muchos ostros países, es crear un foro de América del Sur para poder dialogar, para poder intercambiar ideas, para poder coordinarnos mejor, para poder colaborar para que nuestra voz se escuche con más fuerza en el mundo y, hoy día, no existe ese foro, y por eso creemos que es necesario crearlo.
 
Algunos dicen es un foro con ideologías. No señores y no sigan repitiendo lo que saben que no es verdad. A este foro están invitados todos los países de América del Sur con una sola condición: que respeten la democracia, las libertades y los derechos humanos. Y si eso es ideología, me siento orgulloso como Presidente de ser consecuente con impulsar un principio que ha sido uno de los principios más hermosos y nobles de la política exterior chilena; nuestro férreo compromiso con la libertad, la democracia y los derechos humanos que no reconocen fronteras, ni límites.
 
Estamos invitados al G20 por segunda vez consecutiva, que es la reunión de los 20 países poderosos del mundo, lo cual es un reconocimiento a nuestro país.
 
Yo siento que nosotros estamos cumpliendo con nuestro deber interpretando los principios básicos de la política exterior chilena, pero haciéndolo en forma fuerte y clara, sin ambigüedades, sin medias tintas, diciendo fuerte y claro que Chile es un país comprometido con la integración mundial, con el multilateralismo, con el diálogo, con la paz, con las libertades y con los derechos humanos.
 
Y no logro entender por qué, cuando uno habla fuerte y claro en estas materias, hay algunos que se molestan. No comparten esos principios, o las causas son otras.
 
Quisiera, también terminar diciendo, que, sin duda, estos son tiempos  de grandes desafíos, pero también, de grandes oportunidades. Es como una ola que se nos viene encima, la revolución tecnológica, el cambio climático, la sociedad del conocimiento y la información, y tenemos dos opciones: esperamos dándole la espalda hasta que nos revuelque o nos pase por encima, o aprovechamos la fuerza de la ola en nuestro propio beneficio y nos subimos arriba de ella para tratar de conducirla hacia el puerto al cual queremos llegar. Y ésa es definitivamente nuestra opción.
 
Y por eso, termino estas palabras agradeciendo desde el fondo del corazón a los presidentes de los partidos, a las directivas, a los dirigentes regionales, a los Parlamentarios, a los Concejales, a los Alcaldes, a los CORES, a los Intendentes, a los Gobernadores, a los SEREMIS, porque, sin su apoyo, sin su compromiso, sin su entrega,  que yo la aprecio, la agradezco y la siento todos los días, nada de esto habría sido posible.
 
Y créanme, es sentir ese apoyo, y el apoyo de muchos chilenas y chilenos, lo que nos da las fuerzas para levantarnos con ánimo todas las mañanas y, también, para acostarnos cansados en las noches, pero volver a recuperar la misma fuerza e ímpetu a la mañana siguiente.
 
Por esa razón, yo quisiera decir, aquí, en forma fuerte y clara que les agradezco la lealtad, el compromiso, la ayuda, el aporte que han hecho a nuestro Gobierno y a nuestro país.
 
Por último, saber que vienen tiempos de desafíos electorales y, para eso, tenemos que prepararnos: elecciones de Gobernadores, elecciones de Alcaldes, Concejales, CORES y después la elección parlamentaria y presidencial. Y yo les pido, encarecidamente, que mantengamos ese principio de unidad, de lealtad, de grandeza porque eso es lo que los chilenos nos exigen y lo que esperan de nosotros.
 
Y a un gobierno se le mide básicamente por dos cosas: primero, si cumple o no cumple con los compromisos que asumió, si entrega un país mejor que el país que recibió, si entrega su mejor esfuerzo y todo su compromiso en el logro de esos cumplimientos. Pero también se lo mide por si es capaz de entregar la posta a una persona de la misma coalición que pueda continuar con ese proyecto.
 
Y no son incompatibles, al revés, haciendo un buen Gobierno favorecemos que una persona, hombre o mujer, de nuestra coalición pueda tomar las banderas y continuar con esta misión. Y, también, es cierto que, si lo hacemos con unidad, con lealtad, con franqueza y generosidad, todo se facilita.
 
Por eso les quiero pedir a todos ustedes que vuelvan esta tarde a sus regiones, a sus comunas, a sus familias con la frente en alto, hablen con sus vecinos, con sus compañeros de trabajo, con sus amigos, con sus familias y cuéntenles por qué estuvieron aquí; cuál es nuestro compromiso; cuál es nuestra misión, que no es otra que construir esa patria más libre, más justa, esa patria buena para nacer, para crecer, para educarnos, para formar familia, para trabajar y para envejecer.
 
Ésa es nuestra misión y eso es lo que a mí me orienta y me inspira cada uno de los días en que ejerzo la Presidencia de Chile.
 
Muchas gracias.