Presidente da inicio a año escolar

5 MAR 2019
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S.E. el Presidente de la República, Sebastián Piñera, junto a la Ministra de Educación, Marcela Cubillos, da inicio al año escolar 2019. 
 
 

Muy buenos días:
 
Señora Ministra, Marcela; señora directora, Silvia; señores diputados, señoras y señores profesores:
 
Hoy me levanté con más entusiasmo y más compromiso que nunca, y por dos razones:
 
Primero, porque para un Presidente inaugurar un nuevo año escolar y compartir con los niños es una fuente de inspiración y de alegría;
 
Y segundo, porque hoy día vamos a hablar de lo más importante, de lo que puede hacer la diferencia entre un mundo de oportunidades para nuestros niños o un mundo de frustraciones, y lo que puede hacer la diferencia entre que nuestro país pueda conquistar el desarrollo, derrotar la pobreza o quedarse donde estamos.
 
El Gobierno anterior hizo muchas reformas, pero la más importante, la más urgente, que es la reforma por la calidad, aún está pendiente y ésa es nuestra misión y ésa es nuestra tarea, y ése es el gran objetivo que está liderando la Ministra Marcela Cubillos, como Ministra de Educación, pero que requiere el compromiso, el aporte y el entusiasmo de todos.
 
Por esa razón yo querría plantear que estamos impulsando una gran agenda para dar un salto adelante en calidad, porque no basta con tener educación. En el pasado, saber leer y escribir, para muchos, era suficiente; hoy día, es absolutamente insuficiente. Necesitamos una educación de calidad para que cada uno de los niños pueda cumplir sus sueños.
 
Estuvimos recién en una sala de clases y los niños nos contaban cuáles eran sus sueños, sueños hermosos, muy distintos, de una diversidad tremenda, pero todos ellos requieren el esfuerzo, el compromiso, la voluntad de los niños, pero también van a requerir que tengan una buena educación.
 
Por esa razón, yo quisiera compartir con ustedes qué estamos haciendo para mejorar la calidad de la educación de todos y cada uno de los niños de nuestro país.
 
Y antes una pequeña referencia a dos proyectos de ley, que han generado mucha polémica, pero que son muy, muy importantes.
 
El primero es “Aula Segura”. Para poder tener educación de calidad, necesitamos tener seguridad en nuestras aulas. No es posible que algunos se sientan con el derecho de destruir sus propios colegios, con bombas molotov, provocando incendios, de atentar contra sus propios profesores, de atentar contra sus propios compañeros y pretendan que esa conducta va a quedar impune, y que la van a poder seguir cometiendo.
 
Por eso nos comprometimos a sacar adelante el proyecto “Aula Segura”, porque sin seguridad en el aula, sin que los profesores puedan estar tranquilos enseñando, sin que los niños pueden estar tranquilos aprendiendo, no vamos a tener calidad en ninguna aula de nuestro país.
 
Nuestro Gobierno va a estar siempre, siempre con los profesores que quieren enseñar, con los niños que quieren aprender, con los padres que quieren ver crecer a sus hijos, y vamos a estar siempre en contra de esos violentistas que se sienten con el derecho de destruir su propia escuela, atentar y poner en riesgo la vida de sus propios compañeros.
 
Por eso nos alegramos mucho que el proyecto “Aula Segura”, que costó, finalmente, ha visto la luz del Sol.
 
El segundo proyecto es un proyecto que se llama “Admisión Justa”. Ustedes saben muy bien que los países requieren un sistema de admisión, pero lo que tenemos hasta el día de hoy es un sistema ciego, es un algoritmo o una tómbola. Alguien en alguna parte decide a qué colegio va cada uno de los niños de Chile, y resulta que ese sistema hace que la mitad de los niños de nuestro país no puedan ir al colegio que es de su preferencia, en aquellos colegios en que se requiere selección.
 
Y, por lo tanto, nosotros queremos incorporar algo que es de sentido común, que el mérito, que el esfuerzo de los niños sea reconocido, sea valorado y sea tomado en cuenta al momento de seleccionar una escuela. Y segundo, queremos devolverles a los padres su derecho, porque les pertenece, de poder elegir la educación de sus hijos.
 
Dos cosas tan sencillas, devolverles a los padres su derecho a elegir la educación de sus hijos, porque el principal responsable de la educación de sus hijos son sus padres.
 
¿Quién es el que más quiere a sus hijos? Sus padres;
 
¿Quién es el que va a tomar la mejor decisión para sus hijos? Sus padres;
 
Y ¿por qué, entonces, les arrebatamos esa atribución a los padres y se la entregamos a un algoritmo o a una tómbola? Absurdo.
 
Pero lo segundo, y muy importante, es que el mérito y el esfuerzo sea reconocido y sea valorado. En la única parte donde la palabra “éxito” está antes que la palabra “trabajo” es en el diccionario; en la vida uno tiene que esforzarse, uno tiene que luchar por las cosas que quiere. Y cuando un niño se esfuerza, estudia, se dedica, entrega lo mejor de sí mismo, tenemos que reconocer ese mérito y ese esfuerzo del niño y también el mérito y el esfuerzo de la familia, porque muchas veces la familia también tiene mucho que ver con esa conducta, esa vocación de los niños.
 
Dos proyectos tan sencillos, “Aula Segura” “Admisión Justa”, que yo siento que son sentido común y que interpretan fielmente lo que los padres quieren para sus hijos. Son dos proyectos que Chile tiene que tener, y por eso hemos luchado a pesar de muchas dificultades por sacarlos adelante.
 
Pero, además, es fundamental que la educación en nuestro país sea una educación de calidad. Por esa razón estamos trabajando para que todos nuestros niños y jóvenes reciban una educación de calidad. Mire, andar por el mundo sin educación o con mala educación es cómo entrar a una cancha de fútbol con los ojos vendados y las piernas amarradas. No va a poder desarrollar sus talentos. En cambio, si le damos educación de calidad, cada niño va a poder desarrollar esa imaginación o esa sabiduría -como nos corregía los niños- en plenitud.
 
Por esa razón, es muy importante el proyecto de mejorar la calidad de la educación.
 
¿Qué estamos haciendo? En primer lugar, este año vamos a inaugurar, este mes de marzo, 40 nuevos Liceos Bicentenario de Excelencia, que se suman a los 60 que ya inauguramos durante nuestro Gobierno anterior.
 
Fíjense ustedes que los Liceos Emblemáticos, que eran el orgullo de nuestro país, el Instituto Nacional, el Carmela Carvajal, poco a poco se fueron autodestruyendo, con violencia, con tomas, porque no había clase, porque era un conflicto permanente. Y, finalmente, perdieron muchos de ellos esa excelencia. Queremos que la recuperen, y por eso vamos a trabajar para que la educación pública en nuestro país recupere su nivel de excelencia.
 
Y los Liceos Bicentenario de Excelencia, que son jóvenes, los creamos durante el Gobierno anterior, en pocos años mostraron grandes resultados y están entre los mejores liceos de nuestro país. Queremos agregar 40 Liceos Bicentenario de Excelencia, a los 60 que ya tenemos, y vamos a llegar a 300, ¿para qué? para que todos los niños de Chile estén donde estén, no solamente en Santiago, en cualquier región del país, sepan que, si se esfuerzan, si entregan lo mejor de sí mismos, van a poder ir a un liceo de excelencia, que le va abrir las puertas para ir después a la universidad y poder cumplir sus sueños.
 
Ése es un gran aporte.
 
¿Y por qué vamos a poner el énfasis en la educación técnico-profesional? Porque estamos viendo que el mundo del futuro, la sociedad del conocimiento y la información, la revolución tecnológica requiere y necesita personas que tengan esas habilidades. Y, por tanto, tal vez, tenemos demasiados abogados, demasiadas profesiones tradicionales, pero nos faltan los técnicos y los profesionales de la informática, de la biogenética, de tantas ciencias que se están desarrollando. Y por eso vamos a poner énfasis en la educación técnico- profesional, que en Chile había sido muy descuidada.
 
Segundo, hay algunas escuelas -de hecho, tenemos 218 escuelas- que han tenido tan malos resultados que están con riesgo de morir, de desaparecer. Lo que queremos hacer con el Plan Escuelas Arriba es hacer un esfuerzo para que esas 218 escuelas puedan resurgir, mejorar su calidad y entregarles a los niños esa educación de calidad que tanto necesitan.
 
Y en esto tenemos muy buenos ejemplos. Por ejemplo, el caso del Liceo Polivalente San Nicolás, estaba también en muy mal estado, muy mala calidad, hicimos este plan y hoy día es uno los mejores liceos de nuestro país, como lo ha demostrado en las últimas pruebas Simce y pruebas PSU.
 
Y, por tanto, es posible también que las escuelas que tienen menos calidad, 218 escuelas han sido seleccionadas, vuelvan a ser escuelas de excelencia y tengan un gran nivel.
 
Por otra parte, ¿cómo vamos a implementar este plan? Además de eso, de mejorar la calidad con un programa que ya hemos probado y ha sido exitoso en otras ocasiones, vamos también a hacer un gran esfuerzo porque los niños asistan a clases. Si un niño pierde 2 días al mes, está perdiendo un mes de clase al año, y es muy difícil cuando los niños no asisten a clases poder impartir educación de calidad.
 
Por eso estamos haciendo una campaña nacional para combatir el ausentismo, preocuparnos por qué el niño no viene a clases, cuál es el problema, cómo lo podemos mejorar, qué problema tienen los padres, porque queremos a los niños que vengan y vengan contentos a las salas de clase. Y para eso es muy importante el programa que estamos llevando a cabo con la Fundación Presente, para capacitar a los sostenedores, a los directores, a los apoderados en distintos métodos para combatir el ausentismo.
 
En tercer lugar, vamos a tener cupos de inclusión y centros de reforzamiento académico en preuniversitarios para aquellos estudiantes que, viniendo de escuelas insuficientes, hayan mostrado la voluntad de aprender.
 
Yo les puedo decir una cosa, igual como es muy difícil meterle en la boca a un niño el alimento, es muy difícil meterle la cabeza a un niño el conocimiento. Si el niño no tiene ganas, no colabora, no tiene realmente alegría y entretención. Y eso es lo que tenemos que crear, la educación no es algo aburrido; al revés, la educación nos enriquece, nos permite conocer el mundo, nos permite conocer la historia, nos permite adentrarnos en el futuro.
 
Por eso otro programa que estamos llevando a cabo es el programa Chile Aprende Más que es, justamente, mejorar la calidad de la educación y lo estamos haciendo con 10 medidas que las voy solamente a enunciar.
 
Primero, “Todos al Aula”, este fue un trabajo que encabezó la ex Ministra de Educación, Mariana Aylwin, en una comisión, de cómo lograr concentrar el esfuerzo dentro de la sala de clase, dentro del aula.
 
Cuando yo recorro los colegios y converso con los profesores y con las directoras me cuenta de que pasan casi todo el tiempo haciendo trabajo burocrático, llenando papeles, contestando requerimientos de la burocracia; y lo más importante, que es ese esfuerzo de liderar, de enseñar, de prepararse para motivar y entusiasmar a los niños, muchas veces no hay tiempo.
 
Y por eso el programa “Todos al Aula” es eliminar tanta burocracia, que era absolutamente absurda. Fíjense ustedes que un colegio cualquiera tiene que cumplir en materia de requerimientos con 18 leyes, 7 decretos con fuerza de ley, 60 decretos y decenas o centenas de reglamentos, lo cual significa que tiene que cumplir 2 mil 300 obligaciones distintas, muchas de ellas absurdas, otras que se contradicen. Y, por tanto, queremos que los directores y los profesores estén motivados para enseñar y no aburridos llenando papeles.
 
A eso apunta la primera medida, que es “Todos al Aula”, concentrar nuestro esfuerzo en el aula, en la sala de clase, porque ahí tenemos que ganar esta batalla por la calidad.
 
Segundo, “Leo Primero”, porque lo cierto es que queremos que los niños vayan aprendiendo en el proceso educacional. Por ejemplo, que los niños de primero básico aprendan a leer. Hoy día muchos niños de primero básico que pasan a segundo básico sin saber leer, entonces queremos tener un sistema en que se vayan cumpliendo etapas, que en primero básico aprendan a leer.
 
Hoy 158 mil niños pasan a segundo básico sin saber leer y, por tanto, ya entraron con una desventaja gigantesca de ahí para adelante. Y, por tanto, ir construyendo este edificio desde los cimientos, aprender a leer, aprender a escribir, y así nos vamos abriendo a un mundo de conocimiento.
 
Tercero, aprender inglés y aprender el idioma digital. Los chilenos tenemos que ser trilingües, hablar nuestro propio idioma, maravilloso, castellano, pero, también, tenemos que aprender el inglés, porque el inglés se ha transformado en un idioma muy universal, en la ciencia, en la tecnología y es fundamental aprenderlo.
 
Y, también, el idioma digital, cómo interactuar con la tecnología de igual a igual y no con ese terror que a muchas personas les genera ponerse frente a un computador, a un teléfono celular inteligente.
 
Por eso aprender inglés que se llama “English In English”, es decir, aprender inglés en inglés, que no hay mejor forma de aprender inglés que cuando a uno le enseñan en inglés. Estamos haciendo un enorme esfuerzo por mejorar la capacitación de nuestros profesores de inglés y, también, traer profesores de inglés que vengan a pasar una temporada a nuestro país, de países que su idioma natal es el inglés y eso nos va a permitir entregarles esta herramienta fundamental a todos nuestros niños.
 
Por otra parte, también, queremos enseñarles el idioma digital, que entiendan cómo es el idioma, cómo se puede programar, es mucho más simple, mucho más entretenido, y nos va a permitir interactuar con la tecnología sin temores, sino que realmente con confianza.
 
Tenemos, también, una medida que es poner el Currículum Nacional en línea, por la cual todos los profesores, los directores van a poder acceder, en línea, a distintas opciones de currículum para escoger el que más se adecúa a su realidad y a sus niños.
 
El Plan de Sana Convivencia, no se puede aprender, no se puede enseñar si no tenemos una buena y sana convivencia dentro de la sala de clases. Y por eso, éste es un proyecto que busca crear todo un sistema y un mecanismo que permita que haya buena convivencia, buen trato y respeto dentro de la sala de clase.
 
Por otra parte, muchos niños desertan de la escuela y, por tanto, estamos haciendo un esfuerzo muy grande para impedir o prevenir la deserción y, al mismo tiempo, tratar de recuperar a aquellos niños que han desertado.
 
Ustedes se acuerdan de la Parábola del Hijo Pródigo, un hijo que se había perdido y cuando vuelve el padre se alegra; nosotros nos vamos a alegrar mucho cuando logremos evitar que un niño abandone la escuela, pero, también, nos vamos a alegrar mucho cuando logremos que un niño que dejó la escuela, vuelva al buen camino de la educación y no se pierda en el camino de la droga, la delincuencia y el alcoholismo.
 
Y, por otra parte, un esfuerzo muy grande en formar a nuestros directores, que son los líderes de la comunidad escolar. Usted, Silvia, es la líder de esta comunidad escolar y, por lo tanto, requiere herramientas e instrumentos para poder cumplir bien ese liderazgo de inspirar a los profesores, de motivar a los alumnos, de crear una comunidad escolar que tenga ganas de ser una comunidad escolar excelente. Y por eso estamos formando a 175 directores de escuela para la educación técnico-profesional.
 
Ése es uno de los aspectos que hizo la diferencia en los Liceos Bicentenario de Excelencia, la capacitación, la motivación, y el compromiso del director o la directora, de los padres y apoderados, y de los profesores.
 
Y, también, estamos haciendo un trabajo importante para tener mentores docentes, es decir, que haya mentores que estén preparados para acompañar a los profesores, en las distintas regiones del país, para compartir experiencia, para poder mejorar el trabajo de nuestros profesores.
 
Ahí tienen 10 medidas, muy concretas y muy específicas que las hemos estudiado, hemos conocido y recogido las mejores experiencias en el mundo entero para mejorar la calidad de la educación en Chile; que les quiero decir, lleva demasiado tiempo estancada.
 
Es verdad, si nos comparamos con los demás países de América Latina, estamos bien, pero queremos compararnos con los mejores, porque eso es lo que queremos como país, llegar a poder estar mano a mano con los mejores. Eso lo que Chile necesita y a eso apunta este plan de mejorar la calidad de la educación.
 
Yo sé que esto, muchas veces, no tiene demasiada cobertura en la prensa, pero créanme que este plan es, probablemente, lo más importante que va a hacer nuestro Gobierno para darles a nuestros niños y a nuestros jóvenes la oportunidad de desarrollar los talentos que Dios les dio, de cumplir sus sueños, de realizar sus proyectos de vida, de ser personas plenas, y va a ser un gran aporte a que nuestro país, también, pueda alcanzar el desarrollo, derrotar la pobreza y darles a todos oportunidades de llegar tan lejos como grandes sean sus sueños y sus voluntades. Y, también, garantizarles a todos una vida con dignidad.
 
Yo les puedo decir a los niños y a los jóvenes, ustedes tienen muchos derechos y nosotros tenemos muchas obligaciones, nosotros tenemos la obligación de darles educación de calidad y ustedes tienen el derecho a tener educación de calidad, pero, también, tienen obligaciones, tienen que comprender que en el mundo no solamente hay derechos, hay derechos y hay obligaciones.
 
Y la obligación de un niño es estudiar, poner lo mejor de sí mismo, respetar a sus padres, respetar a sus profesores, querer aprender, querer progresar porque, al fin de al cabo, el principal arquitecto y el principal conductor de la vida de cada uno de ustedes, niños, van a ser ustedes mismos.
 
Sus padres, sus profesores, el Gobierno los podrán ayudar, les podrán crear oportunidades, pero el que va a decidir cuál es la vida que van a tener, van a ser ustedes mismos y eso lo empiezan a decidir ahora. Y por eso yo les digo, aprovechen esta oportunidad maravillosa de aprender, cumplan con sus sueños, pero, también, cumplan con sus obligaciones.
 
Y, por eso, yo les quiero decir a los niños y jóvenes de nuestro país, que junto con los derechos que, por supuesto, los tienen, también, tienen obligaciones y nosotros estamos aquí para garantizarles sus derechos, pero, también, para exigirles sus obligaciones.
 
Quisiera terminar haciendo un llamado a toda la comunidad de nuestro país. No hay nada más importante para Chile que tener éxito en este esfuerzo y en esta misión de mejorar la calidad de la educación de todos nuestros niños.
 
Para un sistema educacional virtuoso, tenemos que tener un sistema que los integre a todos y que no deje a nadie afuera, tenemos que tener un sistema que sea capaz, también, de entregar educación de calidad, de motivar a los directores, a los profesores, a los padres y apoderados, y a los niños.
 
Tenemos que tener un sistema en que el mérito y el esfuerzo sea algo valorado y reconocido, y no puesto en el cajón como si no tuviera ninguna importancia. Necesitamos un sistema en que la comunidad escolar entienda que tiene una misión y que pueda funcionar con paz, sin violencia y con respeto, y sin agresiones.
 
Ése es el sistema escolar que estamos construyendo y de esta manera vamos a poder, realmente, tener esa educación de calidad, que es un verdadero pasaporte al futuro.
 
Yo les quiero decir a todos ustedes, niños, si somos capaces de ganar esta batalla, ustedes van a poder cumplir sus sueños y no solamente ustedes, todos los niños y jóvenes de Chile. Si no ganamos esta batalla, nunca van a poder cumplir en plenitud todos sus sueños y queremos un país en que todos puedan cumplir sus sueños.
 
Ése es el sueño de este Presidente, el sueño de la Ministra de Educación, por lo cual estamos dispuestos a trabajar sin descanso y enfrentar todas las dificultades y les pido a los Parlamentarios que nos ayuden en esta hermosa tarea y que dejemos de lado las pequeñeces, las divisiones y pongamos a los niños primeros en la fila.
 
Muchas gracias.