Presidente Piñera comparte desayuno con adultos mayores para explicar reforma de pensiones

30 OCT. 2018
Descargar Audio Discurso Descargar Transcripción

S.E. el Presidente de la República, Sebastián Piñera, junto al ministro del Trabajo y Previsión Social, Nicolás Monckeberg, asiste a un encuentro con adultos mayores para explicar la reforma al sistema de pensiones.

Ministro Monckeberg: Bueno, Presidente, queremos agradecerle mucho que haya venido hoy día aquí. Conversábamos con la subsecretaria, y en las mesas, prácticamente todos los adultos mayores, y adultos mayores que están aquí, se van a ver beneficiados directamente con esto que nos dio a conocer el domingo.
 
Y créame que es un honor que usted, les pueda explicar a ellos en detalle, en persona, directamente, cómo es esta reforma y lo importante que es qué se apruebe lo antes posible.
 
Así que, démosle un aplauso por el honor que tenemos de conocerlo directamente de él.
 
Presidente Piñera: Muchas gracias, gracias Nicolás.
 
Bueno, en primer lugar, yo siento que la sociedad chilena ha sido ingrata con sus adultos mayores, como que cuando una persona llega a la tercera edad, prácticamente nos olvidamos de ellos.  Y no tiene por qué ser así, y no va a ser así.
 
Por eso, lo que estamos tratando de hacer es, con el Programa “Adulto Mejor”, “Envejecimiento Positivo” y esta Reforma a las Pensiones, es un nuevo y mejor trato a nuestros adultos mayores.
 
Los adultos mayores, a lo largo de su vida, han acumulado mucha sabiduría y tienen mucho que enseñarnos, y nosotros tenemos mucho que aprender de ellos.
 
Y, por tanto, era bien poco inteligente esto de aislar a nuestros adultos mayores.  Por eso, ¿qué estamos haciendo?  Integrar a nuestros adultos mayores, integrarlos a sus familias.  Mucho mejor que pagar una subvención para que un adulto mayor esté en un hogar de ancianos, es entregar esa misma subvención a su familia, para que lo acoja en su seno.  Eso les hace bien a los adultos mayores, que quieren estar con sus seres queridos, y le hace muy bien a toda la familia.
 
Yo me acuerdo, cuando niño, lo que más nos gustaba era conversar con nuestro abuelo, con nuestros dos abuelos. Uno había peleado en la Revolución del año 91, y nosotros le preguntábamos cómo era, cómo se disparaba, cómo dormían, cómo había sido, y lo pasábamos muy bien y aprendíamos mucho.
 
Pero también es verdad que las pensiones son muy bajas. Y por eso esta reforma lo que busca es hacer un enorme esfuerzo, toda la sociedad para mejorar las pensiones de todos nuestros adultos mayores.
 
Yo le decía recién a Simón Oliveros que el sistema previsional chileno tiene dos pilares: uno es el pilar contributivo y el otro es el pilar solidario. El pilar contributivo es el ahorro que cada trabajador hace todos los meses para su cuenta de ahorro previsional, que va a financiar sus pensiones. Ese pilar lo estamos fortaleciendo con esta reforma, porque hoy día el trabajador aporta 10%, con esta reforma el empleador va a aportar un 4% adicional, de cargo del empleador, pero que va a ir a la cuenta de ahorro previsional de cada trabajador. Y, por tanto, va a mejorar su pensión a futuro. Eso va a significar, en régimen, un aumento de las pensiones del 40%.
 
Pero también sabemos que hay muchos pensionados que ya no están en la fuerza de trabajo y, por tanto, quieren que les solucionemos su problema ahora. Por eso, también estamos fortaleciendo el pilar solidario, que es el aporte que hace el Estado para mejorar las pensiones de las personas que más lo requieren. Y estamos haciendo un enorme esfuerzo, con recursos públicos, para fortalecer el pilar solidario.
 
¿A quién va a beneficiar?
 
A todos los que reciben la pensión básica, que hoy día son 107 mil personas, y a todos los que reciben el aporte previsional solidario. Esos son 1 millón y medio de chilenas y chilenos que se van a ver favorecidos en forma inmediata, apenas se apruebe la ley. Y ese beneficio va a ir creciendo en el tiempo, porque la ley se va a aplicar en forma gradual.
 
Pero la pensión básica va a subir inmediatamente en un 10% y va a subir hasta 50% en el tiempo. Y el aporte previsional solidario va a subir inmediatamente en un 15% y va a subir hasta 70% a medida que se aplica la ley. Y eso va a beneficiar a 1 millón y medio de personas.
 
Muchos de ustedes reciben pensión básica o aporte previsional solidario.  ¿Quién recibe pensión básica? ¿Quién recibe aporte previsional solidario?   Todos ustedes van a ser favorecidos apenas se aplique la ley, pero va a ir creciendo el beneficio.
 
Pero también es cierto que hay otras personas que también necesitan ayuda y que no estaban consideradas en el pilar solidario.
 
Por eso estamos creando un segundo piso del pilar solidario, que es un pilar solidario financiado por el Estado, con los recursos públicos, para la clase media, las mujeres y los que voluntariamente posterguen su edad de jubilación.
 
A la clase media que, ustedes saben, siempre queda un poco como “el jamón del sándwich”, no es lo suficientemente rica para arreglárselas por su cuenta, ni tampoco lo suficientemente pobre para que reciba ayuda. Pero sí necesita y merece ayuda.
 
Por eso, el segundo piso del pilar solidario que crea esta reforma, va a mejorar las pensiones de la clase media: 700 mil, 800 mil personas adicionales.
 
Y también va a haber un aporte especial para las mujeres. 
 
¿Por qué? Yo le voy a decir por qué. Las mujeres están muy castigadas en el actual sistema previsional, están castigadas porque tiene salarios más bajos y porque tienen más lagunas previsionales.
 
¿Por qué pasa eso? Básicamente porque la mujer es la que da a luz, es la que enfrenta la maternidad, y además porque es la que más se preocupa del cuidado de su familia.
 
¿Cómo vamos a castigar a la mujer por tener hijos o por cuidar de su familia? Por eso esta ayuda a la mujer es para compensar o para agradecer ese tremendo esfuerzo que hacen las mujeres. Así que, si es mujer, usted va a recibir un aporte adicional por el hecho de ser mujer, además del que puede recibir por ser parte de la clase media.
 
Y finalmente, si usted posterga su edad de jubilación, si a los 60 años dice “mire, me siento bien, tengo ganas, quiero seguir trabajando”, si posterga su edad de jubilación va a tener más ahorro y, por tanto, va a tener mejor pensión, pero el Estado le va premiar ese esfuerzo mayor con un aporte público para mejorar aún más su pensión.
 
Ahí tenemos el corazón de esta reforma previsional, pero también nos queremos hacer cargo de algo adicional. En Chile hay tres millones de pensionados, ¿a quién va a beneficiar esta reforma? A un millón y medio que recibe el pilar solidario y a 800 mil personas adicionales por clase media, mujer y postergación de la jubilación. O sea, estamos ayudando con esta reforma a 2 millones 300 mil jubilados de un total de 3 millones. Solamente están quedando afuera los de más altos ingresos y los que estaban en el sistema previsional antiguo.
 
Pero hay una cosa muy importante, a medida que el país está envejeciendo, el país está envejeciendo muy rápidamente, el promedio de edad en nuestro país va subiendo y muy rápidamente.
 
¿Por qué? Porque cada día nacen menos niños y tenemos que preocuparnos de promover y ayudar a la maternidad, y porque cada día vivimos más, tenemos que mejorar la calidad de esos años de vida adicionales.
 
Pero muchos adultos mayores, a medida que aumenta la edad caen en la categoría de dependencia severa. ¿Qué significa eso? Bueno, ninguno de ustedes, pero todavía, significa que no se pueden valer por sí mismos, que no se pueden levantar, que no se pueden vestir, que no pueden caminar, o algunas de estas cosas, y necesitan alguien que los ayude permanentemente. Eso es la dependencia severa.
 
Y, por tanto, esta reforma está creando un seguro para que aquellas personas que tienen dependencia severa, y que tienen más gastos, más costos, reciban una especie de pensión adicional, que va a ser dependiendo del monto entre 80 mil pesos adicionales al mes, para hacer frente a esa situación.
 
Y por eso yo estoy muy contento porque recuerdo mucho a mi padre, mi padre era un gran defensor de los jubilados, y siempre nos decía “en Chile, ser jubilado -nos decía- es como que lo están condenando directamente a pasar al otro mundo”, y nos decía “no me gusta la tercera edad” y nosotros caíamos todas las veces, y decíamos “¿por qué?”, “porque no hay cuarta”. Bueno, ahora sí podemos tener una cuarta edad.
 
Y además nos decía “mire, en Chile, cuando uno está en la tercera edad, le caen los cuatro jinetes del Apocalipsis”, “y ¿por qué?” le decíamos, “claro, la vejez, que es dura; la enfermedad, la pobreza y la soledad”.
 
Y lo que nosotros queremos con esta reforma es espantar a esos cuatro jinetes, para que las personas que lleguen a la tercera edad, puedan enfrentar mejor los años que han acumulado, puedan enfrentar mejor los problemas de salud, puedan enfrentar mejor sus necesidades básicas, y lo más importante puedan disfrutar de lo que sembraron durante sus vidas, que no se sientan solos, que no sientan como que el mundo los olvidó y que prácticamente son un estorbo, sino que se sientan parte de la sociedad.
 
Por una razón muy simple, eso es bueno para los adultos mayores, pero también es muy bueno para el resto de la sociedad, ¿por qué vamos a perder toda la experiencia, toda la sabiduría que uno acumula a lo largo de su vida? Ustedes tienen mucho que enseñarnos, nosotros tenemos mucho que aprender de ustedes. Y cada vez que yo digo esto mi mujer me dice “acuérdate que tú también eres de la tercera edad, así que no hables de ‘ustedes’, di ‘nosotros tenemos mucho que enseñarles’”.
 
Pero, en fin, ésta es una reforma que yo creo que es justa, es urgente, es necesaria, y vamos a comprometer todo nuestro esfuerzo para sacar adelante, y les pido a todos los parlamentarios que no les den la espalda a nuestros adultos mayores. Esta reforma es absolutamente necesaria, es totalmente justa y es extraordinariamente urgente, saquémosla rápido y démosles una gran noticia, que va a alegrar la vida de millones y millones de nuestros adultos mayores.