Presidente de la República, Gabriel Boric Font, encabeza la puesta en marcha de la planta desaladora de la minera Los Pelambres en puerto Punta Chungo

21 MAR 2024
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S.E. el Presidente de la República, Gabriel Boric Font, junto a la ministra de Minería, Aurora Williams; la ministra de Obras Públicas, Jessica López; y el ministro de Hacienda, Mario Marcel, encabeza la puesta en marcha de la planta desaladora de la minera Los Pelambres en puerto Punta Chungo.

Muchísimas gracias a todas y todos los presentes. Quizás por protocolo se pueda decir que, como Presidente de la República, soy el invitado más importante, pero, sin lugar a dudas, quienes fueron acá reconocidos, los trabajadores y las trabajadoras, son los más importantes porque han permitido que esto ande.
 
Y por eso quiero partir saludándolos a ellos, a los trabajadores y trabajadoras de Pelambre y, también, a los representantes de la comunidad, a las diferentes autoridades que están aquí presentes. A través de Eduardo, de María Pía, de Claudio, de Maina, de Evelyn, de Reinaldo y de Angie, agradecerles lo que nos han expresado porque da cuenta de un orgullo. Un viejo poeta y luchador decía “el trabajo dignifica al hombre”, al hombre y la mujer habría que agregar hoy y creo que tus palabras, Angie, lo expresan de manera muy clara, ese orgullo y la construcción de una vida en torno a esa experiencia ascendente, creo que eso es tremendamente positivo.
 
Saludo, por cierto, a los ministros que me acompañan, la ministra Aurora Williams, la ministra Jessica López y al ministro Mario Marcel, a todos los funcionarios del Ministerio de Minería que entiendo que está de aniversario, felicitaciones por la pega que están haciendo, gran solucionadora de problemas, Aurora, y tremendos desafíos que tenemos en la minería en Chile.
 
Este yacimiento entiendo que se descubrió en 1921 y, sin embargo, recién se comenzó a explotar y a producir en el año 2000. Eso da cuenta de las dificultades que muchas veces hay que sortear para poder sacar proyectos grandes adelante y no solamente dificultades, sino a toda la gente que es necesario convencer y hacer parte de proyectos de estas características.
 
Y, en particular, en estos tiempos complejos que nos toca vivir, porque lo sabemos y se expresaba en alguna de las palabras en el video y en las palabras de los trabajadores que me antecedieron, que el mundo entero y Chile, en particular, vive los tremendos desafíos que se nos presentan por la crisis climática causada por la acción del hombre.
 
Y en la Región de Coquimbo la situación es especialmente preocupante. He contado públicamente que no tengo el don de la fe, pero muchas veces se me acerca gente a decirme: “Estoy rezando por usted, Presidente, rezo todas las noches por usted”, es muy común en nuestras salidas a terreno. Y le digo: “Rece por mí y rece para que llueva en Coquimbo, por favor”, para que llueva en la región porque toda lluvia es bienvenida.
 
Hoy venía viendo también la pega que ha hecho la SNA, estaba viendo una actividad que realizó Wilson Ureta, donde contaba que el Embalse La Paloma, por ejemplo, está hoy al 3% de su capacidad. Hace poco me reuní con todos los parlamentarios de la zona, varios de ellos aquí presentes y una de las conclusiones inequívocas era que el principal problema de la región es el agua y lo que tenemos que hacer al respecto.
 
Y la obra complementaria que estamos inaugurando hoy está íntimamente ligada a ese desafío, porque los impactos de la prolongada sequía que hemos vivido en Chile y, particularmente en la Región de Coquimbo, alcanzan a la vida productiva, al quehacer agrícola y ganadero e incluso arriesgan el agua para el consumo humano.
 
¿Y cómo se compatibiliza eso con algo que es propio de la esencia de nuestro país? Que Chile es un país minero, lo ha sido desde sus inicios de conciencia histórica, incluso previo a la Constitución de la República.
 
Hoy día, nuestro bienestar económico depende en buena medida de la producción minera. Miren, el dato que entregaban respecto a esta empresa en particular, el 25% del PIB de la región. Chile, además a nivel mundial, produce poquito menos de un tercio del cobre a nivel mundial, pero tenemos un tercio de las reservas a nivel mundial.
 
Estamos ahora en una discusión tremendamente interesante, pero con sentido de urgencia, de hecho, se tiene que zanjar este mes, ministra, respecto de cuáles son los yacimientos de litio que se van a dedicar a la conservación, cuáles son los que se consideran salares prioritarios y cuáles se van a abrir para que otras compañías puedan explorar y eventualmente explotar. El 26 de marzo tenemos que tener zanjada esa discusión.
 
Todo esto nos obliga en el contexto particularmente de la crisis climática a ser un país que además de ser un país minero, tiene que ser un país de vanguardia en el desarrollo responsable y sostenible de la minería en el largo plazo. Somos capaces de promover una minería que se ajuste a los desafíos del presente y de acompañar y empujar el desarrollo del Chile, como lo ha hecho a través de la historia hoy con nuevos desafíos. Una minería que esté comprometida con el respeto al medio ambiente y que impulse el desarrollo de las comunidades locales, el diálogo con las comunidades locales es tremendamente importante. Eso ocurre para los privados y corre también para el Estado.
 
Por eso y me parece importante señalar algo que a veces se pierde de vista, se hablaba recién de cuánto cobre producimos y permítanme poner un ejemplo de la importancia de la producción de cobre desde la perspectiva del sector privado para la gente común y corriente, porque hace poquito logramos con un acuerdo transversal, en el Congreso, aprobar la Ley de Royalty Minero.
 
¿Qué es lo que significa la Ley de Royalty Minero? ¿qué es lo que significa cuando estamos hablando del desafío que tenemos en Chile, la minería privada y pública, de la batalla de la producción, de aumentar la producción de cobre.
 
Significa, por ejemplo, que, en Tarapacá, Iquique, Pozo Almonte o Pica, ustedes conocen Iquique, pero Pozo Almonte y Pica son comunas particularmente chiquititas, van a tener más recursos para realizar obras sociales. Significa que en Coquimbo, Andacollo, La Higuera, Canela, Los Vilos, Combarbalá, Punitaqui van a tener recursos que antes no tenían para poder desarrollar una posta rural, para poder recuperar la iglesia de Río Hurtado.
 
Son recursos que, en la Región del Maule, muy golpeada por los incendios, por las lluvias, nos decían recién en Longaví que van a ser importantes. Y esos recursos dependen de la producción que hacen empresas como esta y del aporte que entregan al Fisco.
 
Por lo tanto, les menciono esto para que ustedes también como trabajadores y trabajadoras, cuando están realizando su faena sientan que están contribuyendo no solamente a su propia carrera profesional, al desarrollo de la región donde está enclavada esta industria donde veíamos las 90 mil personas que están involucradas como comunidad en el desarrollo de esta empresa, en particular, sino de todo Chile. Una libra de cobre es importante hasta para la región más recóndita, pienso en Timaukel, en nuestro país. Y por eso siéntanse ustedes orgullosos también por lo que están haciendo.
 
Y es por eso justamente porque quise acompañar este hito de minera Los Pelambres. Había dudas, siempre hay dudas de a dónde tiene que ir el Presidente o a dónde no. Me pareció importante justamente por lo que significa la minería de cobre y lo que significa esta obra complementaria.
 
Como bien explicó Iván Arriagada, la puesta en marcha de esta desaladora va a implicar que pronto se va a poder dejar casi al 100% de utilizar aguas continentales para la operación de la mina. Y eso es una muy buena noticia.
 
Además, hay una alianza público-privada entre la minera y el Ministerio de Obras Públicas y estamos trabajando con ahínco para poder avanzar en proyectos de desalinización de aguas para consumo humano, así como para el reaprovechamiento de las aguas desalinizadas para otros usos por parte de las comunidades aledañas a los trazados, por las cuales son conducidas, lo que va a contribuir a enfrentar la escasez hídrica de la zona.
 
Veía con mucho interés, ministra Jessica López, lo que se demoraron en construir esto en pandemia. Esta planta es de 400 litros por segundo, nosotros anunciamos una de 1.200 litros por segundo para la Región de Coquimbo, además de otras tres más pequeñas en comunidades rurales. La primera vez que lo conversamos, me dijeron: “Sí, puede ser, esto podría estar listo el 2031”. Eso era inaceptable. Después, apretando un poquito las tuercas el 2030, no era aceptable, llegamos al 2029, ahora vamos al 2028 y después de ver cómo construyeron esta de 400 litros por segundo, espero que logremos seguir bajando ahí la meta para poder llegar antes con la desaladora para Coquimbo.
 
Me he dado cuenta que en el Estado no se trata, por cierto, de un ejercicio de voluntarismo, de prometer cosas que son imposibles de hacer, pero cuando uno logra apretar las tuercas, cuando le pone voluntad política a las cosas, cuando hay un sentido comunitario de proyecto para sacar adelante y un sentido de urgencia respecto a lo que hay que hacer, las cosas efectivamente salen más rápido. Y creo que, en el caso de esta región, que debe ser la región a la que más he venido durante nuestro mandato, es tremendamente necesario.
 
Valoro lo que se ha señalado del próximo inicio de la construcción del Proyecto de Adaptación Operacional de minera Los Pelambres que fue aprobado por unanimidad por el Consejo de Evaluación Ambiental, lo que significa que esta minera, desde el 2027, va a poder dejar de usar aguas del río Choapa para su funcionamiento. Esto, evidentemente, va a mejorar la gestión del recurso hídrico de la zona.
 
Pero acá hay algo que es importante decir, ha habido conflictos con las comunidades, eso no se puede esconder debajo de la alfombra. Y los conflictos con las comunidades, las dudas el escepticismo razonable por parte de sectores de la población que han visto, muchas veces, cómo la riqueza que se genera no llega a las comunidades en donde está enclavadas esa riqueza no se soluciona negándolo o escondiéndolo, sino enfrentándolo y dialogando.
 
Entiendo que, justamente, esa es parte de la pega de Reinaldo. Es tremendamente importante y qué bueno que te reconozcan dentro de la empresa, Reinaldo, porque me imagino que los diálogos con las comunidades no siempre deben ser fácil, pero la manera de enfrentarlo, insisto, es tomarlo de frente, hacerse cargo de esas desconfianzas, conversar, incluir y hacer parte de los beneficios a las comunidades y enfrentar los problemas. Creo y tengo la convicción de que una planta desaladora de las características que estamos viendo que, además, entiendo, tiene el objetivo de expandirse a 800 litros por segundo, apunta justamente en esa dirección.
 
Y, además, cuando uno ve cómo el desarrollo de estas obras, no solamente aquí en la Región de Coquimbo, sino también en otros sectores industriales en nuestro país —por eso nos preocupa tanto lo que está pasando con CAP en Talcahuano, es una preocupación firme del Gobierno. El ministro Grau está encargado. Es algo que, para que sepan, va más allá de la voluntad o no del Gobierno porque tiene que ver con cuestiones internacionales, pero desde el Gobierno estamos poniendo todo el énfasis y un diálogo con la empresa para poder evitar justamente el cierre de la misma— y la actividad minera han permitido crear gran cantidad de empleos a lo largo de Chile y en esta zona.
 
Me alegra escuchar que la empresa esté velando por una mayor participación de las mujeres en un rubro que, históricamente, ha sido masculinizado y que existe una voluntad de mantener un diálogo abierto con las comunidades para el desarrollo de iniciativas sociales de cuidado y de preservación ambiental que no es la vieja responsabilidad social empresarial que se entendía en algún momento de intervenir y dividir a las comunidades, sino, y justamente lo comentaban a propósito del Plan Choapa, que tiene una visión distinta de cómo se plantea el diálogo con las comunidades.
 
Además, es importante poder mantener su unidad, la cohesión de las comunidades es fundamental para el desarrollo de cualquier iniciativa y espero que se trabaje con ese objetivo, con ese espíritu.
 
Todo esto mitiga el impacto que genera la industria minera y, además, extiende los beneficios que genera.
 
Quiero aprovechar este escenario para referirme a otra cosa un poquito más amplia para la Región de Coquimbo, algo que hemos estado trabajando con el delegado Galo Luna, lo hemos estado pimponeando permanentemente durante los últimos meses.
 
Quiero compartirles el anuncio que, no tengo dudas, será bienvenido en la Región de Coquimbo. Junto al Ministerio de Hacienda, a la Dipres y a la Delegación Regional, considerando la sequía y el estado de catástrofe, hemos trabajado un decreto con medidas de alivio tributario para la región. Este decreto va a incluir la postergación del pago de las contribuciones y la condonación de impuestos por atraso de las mismas para todos los pedidos rurales; la suspensión de subastas de estos predios y la prórroga del pago de patentes mineras para pequeños mineros y artesanales de concesiones que sean iguales o menores a 100 hectáreas.
 
Sabemos que esto era esperado, en particular, por quienes se han visto afectados por la sequía, y vamos a seguir trabajando permanentemente por apoyar a quienes lo necesitan y a quienes están enfrentando esta crisis.
 
Estimados y estimadas, para terminar, agradezco la invitación de Antofagasta Minerals y de minera Los Pelambres para poder acompañarlos en la puesta en marcha de esta desaladora. Tengo la convicción que este esfuerzo privado se alinea con una convicción que tenemos como Gobierno que es avanzar hacia una actividad productiva que sea sustentable ambientalmente y esté comprometida con el desarrollo social de las comunidades en las que se inserta.
 
Y permítanme hacer una pequeña última reflexión. Hace poco, como Gobierno, ingresamos una ley al Parlamento que modifica el Sistema de Permisos Sectoriales donde hemos visto, producto de un proceso acumulativo de muchos años, que hay una incoherencia e irracionalidad en el Sistema de Permisos que es una tranca a la inversión. Podría utilizarse el adagio de que los cuidados del sacristán mataron al señor cura, a propósito, justamente de cómo está estructurado el Sistema de Permisos en Chile.
 
Soy optimista de que vamos a lograr sacar adelante este proyecto que esperamos permita disminuir sin, por ello, bajar el estándar ambiental en un 30%, aproximadamente, el plazo para la obtención de permisos para poder realizar obras importantes.
 
Ahora, este proyecto es parte de una iniciativa más grande que es el Pacto Fiscal. Les quiero pedir a nuestros parlamentarios, aquí presentes, que lo entendamos de esa manera y que nos apoyen justamente en poder sacarlo adelante con rapidez, sin demasiada creatividad, sino con sentido de urgencia porque estoy profundamente convencido de que Chile —y esto no es un convencimiento voluntarista personal, sino que las últimas cifras así lo demuestran— tiene todas las potencialidades para volver a crecer. De hecho, ya estamos volviendo a crecer.
 
Y en lo que depende de nosotros en materia de inversión pública, lo hemos conversado con la ministra y con el ministro en el Gabinete Pro Crecimiento y Empleo, lo vamos a hacer, pero tenemos que activar la inversión privada nacional. La inversión privada extranjera tuvo las cifras más altas del último tiempo el año pasado, pero para eso también necesitamos distribuir de mejor manera los recursos que se generan en Chile.
 
Por eso, el Pacto Fiscal es integral porque necesitamos garantizar derechos sociales universales; necesitamos avanzar hacia, por ejemplo, mayor inversión en seguridad o la discusión respecto a la sala cuna; o el Sistema Nacional de Cuidados y eso requiere más recursos o para qué decir las pensiones en donde gastos permanentes, para ser responsables, requieren ingresos permanentes.
 
Y para que todo eso se desarrolle necesitamos también algo que es intangible, pero que es tremendamente importante que es optimismo y confianza. Quiero tratar de hacer el esfuerzo de contagiarlos de optimismo y de confianza, podremos tener muchas diferencias en materia ideológica o en materia política circunstancial, de las trincheras o de las peleas del día a día, pero en el camino de largo plazo de Chile hay buenos motivos para estar optimistas. Y cuando eso se traduce en confianza mejora todos los índices, en particular, afecta mucho a la política y afecta mucho a la economía.
 
Por eso, estos proyectos son importantes y la colaboración público-privada es importante.
 
Desde la política, invito a que nos despercudamos de viejos prejuicios generalizados hacia la empresa y la evaluemos en función de su desempeño y de sus obras, no solamente respecto a los prejuicios que podamos tener. Y también invito a otros sectores, en particular, empresariales a abandonar la soberbia paternalista que lleva a emitir juicios denigratorios a gobiernos que obedecen a la voluntad popular. Para que se entienda más claro, “más Narbona menos Craig”. Esas afirmaciones denigratorias creo que no contribuyen a esa confianza.
 
Si podemos trabajar unidos, Chile y los chilenos van a estar mejor y eso requiere un mejor ánimo, y los invito a que lo tengamos y lo construyamos en conjunto. Celebro este llamado que nos hacen a trabajar en conjunto, creo que Estado, empresa privada y comunidades son fundamentales para ello. Y obras de esta envergadura cuando están guiadas por los principios de sustentabilidad, de cuidado del medio ambiente son un aporte a un futuro mucho más próspero.
 
Termino con lo siguiente, el año 2000 le tocó al presidente Ricardo Lagos la inauguración de la minera Los Pelambres. Esta vez me toca inaugurar la puesta en marcha de esta infraestructura complementaria que va a permitir usar agua desalada, ampliar la capacidad de molienda y abrir una nueva línea de flotación en la mina. Es un ejemplo de confianza de los inversionistas, chilenos y extranjeros, en las condiciones que ofrece el país para crecer, porque un país que se esfuerza por hacer las cosas bien y tenemos todo el potencial para seguir trabajando justamente en esa línea.
 
Muchísimas gracias a todos y todas.