Lanzamiento de “Ingeniosas 2017: Ciencia y Tecnología para Todas”

27 ABR 2017
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S.E. la Presidenta de la República, Michelle Bachelet, asiste a ceremonia de lanzamiento de “Ingeniosas 2017: Ciencia y Tecnología para Todas”, iniciativa que promueve la participación de las niñas en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas. 

Queridas amigas y amigos:
 
Como se ha recordado aquí, hoy día estamos conmemorando el “Día Internacional de las Niñas en las TIC”, en el lanzamiento de esta iniciativa “Ingeniosas: ciencia y tecnología para todas”, que ha impulsado Comunidad Mujer y la Fundación Girls in Tech Chile.
 
Aquí se ha dicho, y yo quiero reforzarlo, porque me ha tocado vivir esa experiencia desde ciertos puntos de vista: esto que comentaban tan sorprendidas Daniela y Sofía, que le hacían esos comentarios, que aparecen realmente del siglo pasado. Sin embargo, uno eso lo sigue percibiendo no sólo en el área de la ciencia y la tecnología, sino en muchas áreas: la presencia de estereotipos que tenemos que derribar; que tenemos que seguir promoviendo la participación de más niñas en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas. 
 
Este Programa Extend, es un programa global. Incluso en países como Estados Unidos, ellos notan el déficit de mujeres en estas áreas, y en todas partes ésta es una tarea primordial. Primordial por muchas razones: por un lado, porque es lo justo, lo correcto, además, porque es lo positivo. Pero como yo siempre digo, cada vez que Chile juega fútbol, no se nos ocurriría ir a jugar un partido de la Copa América, de la Confederación de Copas, ahora en Rusia, con la mitad de la Selección Nacional y no con el conjunto, porque estaría perdiéndose capacidades y talentos.
 
Necesitamos más niñas en áreas que son claves de los desafíos que tenemos de futuro, que son esas áreas de la ciencia, la tecnología, las ingenierías y las matemáticas. Y que -tal como aquí se ha recordado- todavía, en Chile y en el resto del mundo, hay pocas mujeres presentes.
 
Y me encanta ver a tanta gente comprometida con estos objetivos y, tal como nos decían Daniela y Sofía: está bien, a lo mejor somos los convencidos los que estamos aquí, generalmente pasa eso en actividades con mujeres, están siempre los convencidos y algunos que están por convencerse, digamos. Pero creo que es importante dar ese testimonio, salir a otros lados, llevar esa voz para incentivar, estimular la importancia, lo hermoso, lo entretenido que puede ser la ciencia y la tecnología.
 
Como Gobierno, nosotros estamos, además, haciendo un programa que yo creo que va a contribuir en esta línea, y es que hemos estado desarrollando en todas las regiones del país, unos centros que se llaman CECREA, que en un comienzo pensábamos que fueran centros artísticos. Y trabajando con grandes personas, nos sugirieron que fueran más bien de creatividad, de creación; que tuviera una veta científica, pero también una veta artística, que lo que importaba era desarrollar esa curiosidad, el hambre por aprender, por desarrollar ideas y, por cierto, por crear.  Eso es para niños desde muy chiquititos, también jóvenes, y creo que va a ayudar también en esa misma dirección, junto con el apoyo que queremos seguir dando, y que esperamos que todos los gobiernos den a iniciativas como Ingeniosas, en que hoy día estamos aquí participando.
 
Bueno, además, de estas dos organizaciones, es súper importante lo que muestra cuán positivo es cuando se juntan distintos sectores, porque aquí está el sector público, el sector privado, la sociedad civil. Cuando se unen fuerzas tras un mismo objetivo, en Chile nos va bien, cuando hacemos eso.
 
Porque además de Comunidad Mujer y Girls in Tech -tal como aquí se señaló- cuenta con el apoyo de CORFO, el Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género, la Subsecretaría de Economía y otras reparticiones, junto con INACAP, el Museo Interactivo Mirador, los Observatorios ALMA, ESO y Las Campanas, entre muchas otras instituciones.
 
O sea, un abanico de voluntades, un abanico de distintos actores que quiere empujar para que logremos estas metas, de que más niñas y jóvenes vayan a la ciencia y la tecnología.
 
Y yo estoy segura que esto implica que augura una iniciativa exitosa y que el impacto en la vida de centenares de niñas va a ser muy significativo.  Me parece muy bueno que esté CONICYT.  CONICYT, a través de su Programa Explora, no tiene la mirada solamente de género, pero busca incentivar el amor por la ciencia y por la tecnología.
 
Aquí se ha dicho -lo decía Alejandra- que nada menos que 2 mil niñas, de 8° básico a 2° medio, de establecimientos públicos y privados, van a poder conocer –ya conocieron, en parte- a científicas destacadas y poder participar, como hemos visto a las chicas, que estaban participando programando, también en ciencia y en robótica.
 
O sea, se van a poder acercar de una manera práctica a las maravillas de la ciencia, que es la herramienta que los humanos hemos construido para desentrañar los misterios del Universo, para saber lo que ocurre en el mundo cuántico, hasta los fenómenos estelares y galácticos.     
 
Imaginen lo maravilloso que es, como decía la gran pionera de la astronomía Cecilia Payne, "ser la primera persona que ve o entiende algo. Nada se puede comparar con esa experiencia". Y ésa yo creo que es la gran posibilidad y la recompensa que da la ciencia.  
 
Y la ciencia no es solamente como de averiguar algo abstracto, eso es importante, sin duda, pero también es una tremenda herramienta para aportar a la solución de los problemas, como el caso de ustedes. Y yo voy a preguntarles algo, ya sé que tienen un prototipo no más, porque a mí ya se me imaginan algunas aplicaciones que pueden tener.
 
Y yo creo que es importante, porque en la solución de los problemas de los seres humanos, las mujeres no podemos estar ausentes, tenemos que ser parte, con nuestras capacidades, con nuestros talentos, con nuestra capacidad de ponernos en los zapatos del otro, con ese elemento empático que existe. Y eso es, justamente, de lo que nos hablaban Daniela y Sofía, porque ellas decidieron ir a conversar con personas no videntes, para conocer lo que necesitaban. No estaban ellas solas en un cuarto imaginando en abstracto, sino que les pareció clave realmente entender para qué ellas iban a llevar adelante su trabajo.
 
Y yo creo que hoy día, efectivamente, nuestro desafío es tener muchas más niñas y jóvenes chilenas que se embarquen en carreras y en la aventura, diríamos, de la ciencia y la tecnología. Lograr que sepan que son capaces de hacer lo que ellas quieran, y eso incluye  resolver ecuaciones complejas, observar y entender las estrellas y agujeros negros, la vida submarina, los microbios y las bacterias, construir puentes, túneles y caminos, y muchísimas cosas más. 
 
Sabemos que, en ese sentido, tenemos una deuda con las chilenas y especialmente con nuestras niñas, porque –y aquí lo han dicho ambas que me han precedido; también ustedes al contarnos las cosas que les decían- existen muchas trabas culturales, muchos prejuicios y estereotipos que dificultan que ellas tengan esa seguridad.
 
Prejuicios en otros temas: nosotros tuvimos la otra vez una actividad de lucha contra los prejuicios y teníamos mujeres conductoras de Transantiago, teníamos mujeres futbolistas, que les tocaba también enfrentar el prejuicio de que no correspondían al estereotipo típico, y eran estupendas en lo que hacían. Todavía, hay muchos hombres que cuando hay algún problema, dicen “debe ser mujer la que va a manejando”. Le habrá tocado a más de alguno escuchar ese tipo de comentarios; y “qué bueno” cuando es un hombre, uno dice “¡bien!”.
 
Bueno, en pleno siglo XXI, nuestra sociedad aún desconfía de lo que las mujeres somos capaces. Pervive entre nosotros una cultura machista que menosprecia nuestras aptitudes, y trata de encasillarnos en ciertas labores y profesiones que no violentan los estereotipos de género. 
 
Y de esta cultura nace la idea, completamente equivocada, de que los hombres son mejores para las matemáticas, las ingenierías, para los negocios y la política. Y yo quiero decir que yo alguna vez me preguntaba “¿por qué no hay más mujeres científicas? ¿Por qué no hay más mujeres físicos nucleares? ¿Qué es lo que pasa?” Hubo una vez un rector de una universidad en Estados Unidos, muy famosa, que dijo que las mujeres no tenían un cerebro adecuado para este tipo de ciencias y estudios. Fue su último día como rector de esa universidad, tú lo sabes muy bien, Savannah.
 
Y en mi experiencia, yo, como directora de ONU Mujeres, buscaba en el mundo para saber “¿hay algún lugar donde en verdad tenemos mujeres en grandes cantidades?” y lo encontré: la India. En la India, hoy día, ingresan mucho más mujeres a Ingeniería y les va muy bien. O sea, se trata de poner todos los esfuerzos para que las mujeres logren destruir esas barreras e insertarse como corresponde.
 
Por otro lado, en el tema de los negocios, hace tiempo que se descubrió que cuando hay más mujeres en los boards, en los directorios de empresas, a esas empresas les va mejor. Y eso es lo que estamos haciendo en las empresas estatales en Chile, en que ya hemos logrado la meta del 40%. Me decía, hoy día, el presidente de la CPC que había un encuentro con mujeres y le habían dicho “el Gobierno ya tiene el 40% y nosotros no, así que tenemos que avanzar en esto”.
 
Esos estereotipos que dicen que los hombres son mejores para las ciencias, para dirigir organizaciones y empresas, por poner algunos ejemplos.
 
Y una buena noticia es que en el SIMCE, que hoy día se dio a conocer, se disminuyó la diferencia, porque las mujeres tenían muy malos resultados; a nivel de 4° medio, no tenían diferencias prácticamente en matemáticas, pero luego se iban ampliando. En el SIMCE que salió hoy día, ha disminuido la diferencia entre mujeres y hombres en estos otros cursos superiores. Entonces, también, a lo mejor, nos habla de profesores -como nuestra profesora aquí- que empiezan a creer de verdad, que empiezan a colocar más interés a que las niñas puedan estudiar y desarrollarse mejor.
 
Porque todas esas otras ideas son añejas y, además, totalmente falsas.  
 
Porque nadie podría decir, por ejemplo, a nuestra gran astrónoma, Premio Nacional de Ciencias y Premio L'Oréal-Unesco, María Teresa Ruiz, que le falte alguna capacidad. Por el contrario, le sobran aptitudes. Y lo mismo ocurre con nuestras niñas.
 
Y lo hablábamos a propósito de la presentación de la Campaña “Las Niñas Pueden”, de Comunidad Mujer: sabemos –como decía yo- que cuando existen diferencias no se explican porque tengan distintas aptitudes, se explican por expectativas puestas en los niños en desmedro de las niñas.
 
Y también, tal vez, porque tenemos que modificar y mejorar los métodos de enseñanza, y ésa es una tarea que tenemos pendiente,  de manera de estimular e incentivar desde muy chiquititas.  
 
Sabemos, también, que las mujeres terminan el colegio con mejores notas de enseñanza media. Pero luego son los hombres los que obtienen mejores puntajes en la PSU. Y son ellos los que eligen estudiar carreras vinculadas con la ciencia, la tecnología, las matemáticas o la ingeniería; que, por otro lado, son carreras que tienen mejores proyecciones laborales y que son mejor pagadas, por lo general.
 
Entonces, necesitamos que esto cambie, lo necesitamos –tal como dijeron quienes me precedieron- porque es bueno para las mujeres, para las niñas, pero también es bueno para el país.
 
Tenemos que hacer distintas campañas a este respecto, para empoderar a las mujeres emprendedoras; generar estímulos y herramientas para que las estudiantes, las agricultoras, las pequeñas empresarias, también -que van necesitando soluciones tecnológicas para muchos de sus desafíos- vayan abriendo camino y vayan demostrando que no hay diferencias de capacidades; y que los estereotipos son nocivos, son malos, para un país justo, que necesita el talento de cada persona, independientemente de cualquier de sus condiciones.  
 
Queridas amigas y amigos:
 
Somos aliados en torno a esta gran misión que es contribuir a cambiar los resabios que persisten de nuestra cultura machista; tenemos que ayudar, entre todas y todos, a derribar esos prejuicios y los patrones rígidos con que clasificamos y definimos a nuestros niños y a nuestras  niñas.
 
Podemos y debemos generar un contexto social propicio para que cada uno de nuestros compatriotas pueda desarrollar todos sus talentos y sus capacidades, sin barreras de ningún tipo. No se trata que todos los niños y niñas tengan que terminar siendo científicos: algunos pueden querer ser músicos, otros pueden querer ser filósofos. Se trata de que –como aquí se ha dicho- se atrevan a acercarse, se enamoren de esta área y puedan seguir hacia adelante.
 
Porque así les permite imaginar, libremente, su profesión y –lo más importante- los caminos que van a recorrer a lo largo de su vida.
 
Tenemos el deber de trabajar por construir una sociedad donde todos los sueños sean realizables; donde muchas más niñas puedan seguir el ejemplo de María Teresa, de Verónica Burzio, de nuestra Premio Nacional de Ciencias Naturales María Cecilia Hidalgo, y de Daniela Sáez y Sofía Carrasco.
 
Donde todo el potencial que tenemos -nuestra gente, nuestras niñas, nuestros niños- pueda aportar, en igualdad de condiciones, al desarrollo de la patria.
 
Ése es el Chile que nos gustaría legar a nuestros nietos, nietas, bisnietos, bisnietas; ojalá hijos e hijas para los más jóvenes, para que no tengan que esperar tanto.    
 
Y ése es, justamente, el objetivo al que apunta esta gran iniciativa “Ingeniosas: ciencia y tecnología para todas”.
 
Estoy segura que va a ser un tremendo éxito, y sólo nos queda agradecerles por este trabajo.