Lanzamiento del “Grupo de Trabajo para la Paridad de Género”

6 DIC 2016
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S.E. la Presidenta de la República, Michelle Bachelet, participa del lanzamiento del “Grupo de Trabajo para la Paridad de Género”.

Amigas y amigos:
 
Es un tremendo honor y una alegría recibirlos acá en La Moneda, en esta presentación de la iniciativa del Foro Económico Mundial, en alianza con el BID, para justamente hacernos cargo de disminuir las brechas de género y lograr la plena participación de las mujeres en la economía y en el mercado laboral.
 
Y son tareas en las que, como ya hemos escuchado y sabemos, tenemos mucho por hacer.  
 
Siempre hemos dicho que la equidad entre hombres y mujeres tiene una dimensión ética y también política, porque tiene una fuerte incidencia en el crecimiento económico. En otras palabras, ésta es una tarea que apunta integralmente a nuestro desarrollo.
 
Y como siempre decíamos, la igualdad de oportunidades y derechos entre  hombres y mujeres, incluido lo económico, era “the right thing to do, but the smart thing to do”.  O sea, era no sólo lo que había que hacer porque era justo, sino que era lo inteligente que había que hacer.  Y hay un conjunto de estudios, de análisis, condiciones de la propia crisis económica de los últimos años, que demostró la importancia de contar con hombres y mujeres en distintos puestos de trabajo, en distintas responsabilidades y, sin duda, también a nivel de los boards en las empresas.
 
Entonces, la equidad de género es una materia que debe ocupar un lugar destacado en las políticas públicas, desde luego, pero también en otras áreas de nuestra sociedad: en la educación, en los usos culturales, en las políticas de gestión de personas dentro de las empresas, en la formación de liderazgos, en los directorios de las empresas y en los poderes del Estado.
 
Porque de los avances que podamos hacer en una relación más igualitaria entre hombres y mujeres, depende el que podamos decir, con razón, que vivimos en una sociedad verdaderamente democrática y equitativa; donde la niña que nace hoy, tiene las mismas condiciones y opciones de desarrollo, de bienestar y de crecimiento personal que un niño.
 
Y porque la batalla de la equidad se da en muchos campos distintos al mismo tiempo, el trabajo aislado, entonces, de un actor o de unos pocos actores, no basta. Sabemos que metas tan relevantes y complejas -porque dependen en gran parte de factores culturales y estructurales- sólo pueden ser alcanzadas por medio de la cooperación y el compromiso de diversos actores de la sociedad.
 
Y eso es, justamente, lo que yo quiero relevar de la importancia de esta "Iniciativa para la Paridad de Género", que funciona como una plataforma de articulación, donde todos los actores convergen, y que se propone no quedar en el ámbito de las declaraciones, sino –tal como nos decía el presidente del BID- pasar del diagnóstico a la acción.
 
Así, el Grupo de Liderazgo, integrado por autoridades de Gobierno, representantes del sector privado y la sociedad civil, va a permitir no sólo coordinar esfuerzos, sino proponer e implementar políticas integrales, que incorporen todas las miradas.
 
Y en ese sentido, quiero decir que estoy muy contenta, porque en la mayoría de las actividades de mujeres, son puras mujeres; y aquí veo que hay bastantes hombres que se han acoplado. Así que, un aplauso para todos estos hombres que se han comprometido. Espero también que todos estén inscritos en la Campaña “He for She”, de ONU Mujeres. Y si no, tú pasas el papelito al final.
 
También quiero felicitarlos, porque tal como señaló el presidente del BID, aquí no sólo estamos lanzando una iniciativa, que partió conversándose en julio, sino que además nos han presentado ideas y propuestas que señalan una ruta que nos permita ir acelerando el tranco y marcar un punto de inflexión en el acceso de la mujer y la incorporación al mundo del trabajo, en la autonomía económica o en el aporte al desarrollo de la patria.
 
Porque bien sabemos lo necesario, y Saadia nos daba unas cifras abismantes nosotros teníamos calculado, en general, que nos íbamos a demorar como 80 años, pero si hay una cierta desaceleración, vemos que ya estamos llegando casi al doble. Y eso es muy preocupante. Así que, es necesario acelerar la marcha en este sentido.
 
Y es cierto que en muchas áreas hemos avanzado. En acceso a la educación, estamos contentos, porque las brechas entre hombres y mujeres, no son tan grandes. Otra cosa es cómo nos va en las matemáticas versus los hombres y mujeres. Y tenemos que asumir otros temas en términos de la educación y qué pasa con hombres y mujeres. Pero con todo, el acceso a la educación es muy paritario. 
 
Pero las brechas en el ámbito económico, son aún profundas.  Aquí se han mencionado algunos datos, yo voy a añadir otro. Decía el presidente del BID que mientras el 71% de los hombres participa en el mercado laboral, sólo un 48% de las mujeres está en esta condición, y que es una de las tasas más bajas no sólo de la región, sino también de la OCDE.
 
Pero quiero decir que en mi Gobierno anterior, partimos con 38%, era aún más bajo, y además, trabajaban más las mujeres profesionales y mucho menos las mujeres más pobres, que necesitaban un ingreso. Y nos dimos cuenta –y también trabajamos este tema con Comunidad Mujer en su momento-, de que uno de los factores era, justamente, la ausencia de salas cuna o la imposibilidad del acceso por factores económicos a salas cuna y jardines infantiles, de aquellos que más lo necesitaban. Y ahí partimos con la campaña de desarrollo de salas cuna, que nos permitió llegar a estas cifras que tenemos hoy día, pero que eran mucho más bajas.
 
Lo que nos dice esta misma brecha grande, es lo que nos está diciendo el último ranking de brechas de género, elaborado por el equipo de esa área. Allí observamos que considerando todas áreas analizadas, nuestro país aparece en el puesto 70 de 144 países. Es decir, en la mitad de la tabla.
 
Ahora, el punto es, claro, uno diría “estamos en la mitad”, y yo siempre decía, el año 2014 –cuando teníamos una Presidenta mujer, una presidenta del Senado mujer, una presidenta de la CUT mujer y las presidentas de las federaciones de estudiantes más grandes de Chile mujeres, que cualquiera habría dicho “Chile es el paraíso para las mujeres”.  Y sabíamos que eso no era cierto.
 
Entonces, decimos, 70 en 144, pero vamos a participación económica, y ahí Chile se ubica mucho más atrás, en el puesto 119, casi al final de la lista. Pero si además vamos al tema brechas salariales de género, es aún peor, en el puesto 133.  O sea, no es para sentirse muy orgullosos.
 
Ahora, los efectos de esas desigualdades son considerables, ante todo en términos humanos. Porque nunca podemos olvidar que detrás de las cifras, de las estadísticas, hay personas: y en este caso, miles de mujeres que, por diversos motivos, no logran ingresar al mundo del trabajo, o tienen salarios significativamente inferiores a los de los hombres, lo que tiene repercusiones personales y familiares.
 
Pero también los efectos son económicos y sociales.
 
Quiero compartirles un dato muy nítido en este sentido y lo vimos en un seminario que hicimos con Joseph Ramos, donde él también compartía con nosotros varios de los datos que como Comisión de Productividad yo le había pedido que también analizaran, qué significaba la brecha de género: y se estima que en nuestro país hay unas 900 mil mujeres con potencial para ingresar a la fuerza laboral. Y que si estas mujeres se incorporaran al mundo del trabajo, tendríamos un incremento de un 6% del Producto Interno Bruto nacional.
 
O sea, aquí no es solamente que hay que ser “nice” y meter mujeres, sino que de verdad nos estamos perdiendo el tremendo potencial que las mujeres pueden entregar, además de una perspectiva distinta, y también la perspectiva de considerar la mirada de las consumidoras, también, en el ámbito del desarrollo de la economía.
 
Bueno, de eso estamos hablando. Por lo tanto, terminar con la desigualdad de género, abrir oportunidades y espacios de participación para la mujer en todos los ámbitos de la vida social, es un asunto –como decía yo- de justicia pero también una condición para el desarrollo.
 
Estamos en deuda con las mujeres, y es una deuda que le cuesta a todo Chile.
 
Yo quiero decir que, sin duda, desde el Gobierno, no hemos estado con los brazos cruzados: hemos puesto énfasis en revertir esta situación, y hemos dado pasos importantes para empoderar a las mujeres, para abrirles espacios de participación política y económica, y para ampliar sus derechos.
 
El próximo año, vamos a tener, por primera vez, en efecto -dirían algunos economistas- lo que va a significar la necesidad del 40% que las candidatas sean mujeres. Yo sé que hay varios que ya están transpirando, pensando en esa situación y acuérdense que el que no tenga 40% de mujeres en la lista, no puede inscribir la lista. Por lo tanto, los partidos van a tener que hacer un esfuerzo súper grande para que eso sea realidad.
 
Entonces, hemos hecho cosas, que hemos sacado finalmente.
 
Por ejemplo: fortalecimos la institucionalidad pública destinada a impulsar estos objetivos con la creación del Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género. Porque si bien teníamos un Servicio, que había hecho una gran tarea, creíamos que tenía que tener la talla -llamémosle- de Ministerio.  
 
Por otro lado, ya hablaba yo de la instauración de la Ley de Cuotas, que asegura que el 40% de las que compitan en el Congreso sean mujeres.  
 
Además, desde el primer día, nos impusimos la meta de incrementar significativamente la presencia de mujeres en los directorios de las empresas públicas, tanto por un sentido de justicia, pero también por lo que yo había aprendido en ONU Mujeres, sobre cuál había sido el impacto de la presencia de mujeres en los boards, en los directorios, y su desempeño durante la crisis. Y también en la experiencia de Noruega, muchos años atrás, donde habían resuelto que el 40% de los directores debían ser mujeres, y luego de eso, habían demostrado que esas empresas habían tenido muy buenos desempeños.
 
Entonces, en todo eso yo me planteé una meta, y me planteé la meta de que a fines del Gobierno, tuviéramos un 40% de mujeres como directoras de las empresas públicas. Y hasta hace unos días, teníamos organizado un acto para celebrar que ya habíamos llegado al 40% ahora, pero se me ocurrió nombrar ministra a una directora de un empresa, que además la habían elegido presidenta del directorio, y  entonces tengo que decir que estamos en 39%. Pero partimos el Gobierno con un 5,5%, es decir, en menos de 3 años, logramos la meta, lo que demuestra que se puede, y son todas espléndidas mujeres que representan que están poniendo su aporte en esas empresas.
 
Y quisiéramos que la empresa privada vaya por el mismo camino. La verdad es que en Chile es bajísima la presencia de mujeres: se cuentan con una mano la presencia, creo que la empresa que tiene más, tiene cuatro en un directorio. Creo, hay unas que tienen uno, dos o tres. Porque creo que le hace bien también a la empresa y al país que ojalá esta experiencia también sea luego replicada por el sector privado, y creo que la presencia de la iniciativa es un elemento muy importante para ir en esta dirección.
 
Quiero también recordar y reconocer a Eric Parrado, que como superintendente de Bancos, hemos estado lanzando todos los años los nuevos estudios, porque la Superintendencia lleva 14 años que está haciendo el estudio de acceso de las mujeres a los créditos y a las instituciones financieras y siempre lo lanzamos en CEPAL.
 
Y la verdad es que es dramático: es decir, las mujeres tienen acceso a montos mucho menores, en condiciones mucho más complejas, con requisitos que muchas veces no pueden cumplir, y una de las tareas, justamente, que Eric está haciendo es mirar cómo emparejar la cancha para las mujeres, que además son mejores pagadoras. Entonces, realmente cómo emparejamos la cancha para eso. Bueno, el BancoEstado también ha hecho mucho en este terreno.
 
Hemos implementado también medidas para que más mujeres puedan trabajar y adquirir la autonomía necesaria y las herramientas para cumplir sus propios sueños. Y ahí puedo mencionar programas, justamente, como el “Crece Mujer Emprendedora” del Banco Estado, “Capital Abeja Emprende” de SERCOTEC, o la iniciativa de “Chile Compra” que busca aumentar la participación de las mujeres en el sistema de compras públicas, entre otros. Y todo esto ayuda a que más mujeres se atrevan a tener su propio negocio, y a generar sus propios recursos.
 
Quiero agradecer muy sinceramente las palabras del presidente Moreno, y sobre todo agradecer que no dijera cómo lo hinchaba yo francamente, mientras estaba en ONU Mujeres. Porque como nos juntábamos, pero siempre me daba reuniones, siempre hacía reuniones conmigo, y yo trataba de decirle “pero ¿no será posible que cuando los gobiernos pidan prestamos, usted incorpore, obligue a que haya perspectiva de género?”, “diga de qué manera esto va a ser positivo para las mujeres”, o que incluyera la perspectiva de género. Además, me invito a reuniones que se hicieron en el contexto de la OECD a hablar del tema, para sorpresa de muchos países, que claramente no era su prioridad el tema “Mujeres”, pero agradecer siempre el apoyo del presidente.
 
Y también de Saadia, con quien tuvimos ocasión de trabajar en ese período y que ha sido una fuerte impulsora, histórica, de los estudios sobre género en el contexto del World Economic Forum. Y me parece maravilloso que esté acá Saadia.  So, great to have you here and to be with this Initiative. So, of course, with supporting as best we can. (Excelente de tenerla acá, con esta iniciativa, y por supuesto, apoyando lo mejor que podamos).
 
Así que yo quisiera terminar mis palabras diciendo que creo que Chile ganaría mucho, no sólo las mujeres chilenas sino el conjunto de Chile, si somos capaces de transformar esta iniciativa en una realidad, donde no nos perdamos el talento de nadie, de ningún hombre ni de ninguna mujer de nuestra patria.
 
Muchas gracias.