Presidente Piñera firma Proyecto de Ley de Integración Social y Urbana

3 DIC. 2018
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S.E. el Presidente de la República, Sebastián Piñera, junto al Ministro de Vivienda y Urbanismo, Cristián Monckeberg, firma el Proyecto de Ley de Integración Social y Urbana, que busca destacar la importancia de la ciudad y su planificación.

Muy buenas tardes, amigas y amigos:
 
Hoy es un día muy especial. En primer lugar, porque es el Día de las Secretarias, y yo quiero aprovechar de agradecer a esos cientos de miles de secretarias, y también secretarios, que son nuestro complemento, no solamente son parte de nuestro equipo de trabajo, sino que además nos conocen, conocen a nuestras familias, conocen nuestras debilidades, conocen nuestras fortalezas, y tienen una lealtad y una capacidad de comprendernos y acompañarnos, que hoy día quiero apreciar, reconocer y, por supuesto, agradecer.
 
Estamos en el Cerro Santa Lucía, con una maravillosa vista de fondo, el mismo lugar donde Pedro de Valdivia, hace mucho tiempo, fundó la ciudad de Santiago, dándole el nombre de Santiago de Nueva Extremadura. Recordemos que él venía de la zona de Extremadura.
 
Y esta ciudad que fundó Pedro de Valdivia ha sufrido muchos cambios. Tal vez, uno de los más importantes fueron los que impulsó un hombre muy notable, como era Benjamín Vicuña Mackenna, que fue intendente de nuestra ciudad y que, en cierta forma, podemos considerarlo como el “padre del Santiago moderno”, porque impulsó muchos proyectos, entre otros, la transformación de esta ciudad, la canalización del Río Mapocho y gran parte de lo que hoy día vemos como el Cerro Santa Lucía.
 
Pero yo estoy seguro que ni Pedro de Valdivia ni Benjamín Vicuña Mackenna se imaginaron cómo iba a crecer la ciudad de Santiago, y muchas otras ciudades de nuestro país.
 
Y eso ha ocurrido, en parte, porque nuestro país se ha desarrollado.  Recordemos que Chile era uno de los países más pobres de América Latina, el más pobre durante la Colonia, y que hoy día ha alcanzado un lugar de privilegio: el país con mayor desarrollo humano, con mayor desarrollo económico de toda América Latina.
 
Pero lo cierto es que no imaginaron el impacto que este desarrollo iba a tener sobre nuestras ciudades, y nuestras ciudades están en deuda con nuestros ciudadanos.
 
Y por eso, uno de los principales problemas de nuestras ciudades es, precisamente, la desintegración, la falta de integración. Integración significa una ciudad más humana, más cariñosa, más solidaria, más segura, más respetuosa. Y a eso apunta este proyecto, que damos a conocer hoy día, de Integración Social en nuestras ciudades.
 
Porque, todos lo sabemos: Santiago en alguna época fue desintegrada, y tenemos que recuperar lo que es la esencia de una ciudad que vive con armonía, para lo cual es fundamental tener mayor integración.
 
Cuando aislamos, especialmente a los más pobres, o a los más vulnerables, les estamos quitando su derecho a poder desarrollarse en plenitud, porque les estamos quitando sus redes de apoyo, les estamos quitando sus oportunidades de empleo, su movilidad social. Y eso es, precisamente, lo que queremos devolverles a todas las familias chilenas.
 
Y desde ese punto de vista, esta Ley de Integración Social y Urbana apunta, precisamente, avanzar a pie firme y decidido hacia ciudades más integradas, más armónicas, con mayor igualdad de oportunidades y con mayor integración social.
 
De hecho, los griegos eran muy sabios: siempre fueron muy austeros en sus viviendas privadas, pero fueron grandiosos en lo que era la ciudad, el urbanismo, y nos dejaron obras tan extraordinarias como El Partenón, y tantas otras.
 
Y en Chile hemos puesto demasiado esfuerzo en la parte privada de nuestras vidas y hemos descuidado lo más importante, que es aquello donde podemos interactuar, que es la ciudad, que es el hogar de todos.
 
Y por eso este proyecto de ley apunta precisamente hacer de nuestras ciudades, no solamente Santiago, todas las ciudades de Chile, lugares de encuentro, lugares para los seres humanos, lugares de mayor colaboración, de mayor armonía, de mayor cercanía, de mayor solidaridad, que nos conozcamos y nos queramos más y mejor.
 
Y para eso, uno de los objetivos de este proyecto es cambiar el nombre y la misión del Ministerio de Vivienda y Urbanismo, para que se llame “Ministerio de la Ciudad y de la Vivienda”.
 
Imagínense por un momento que el Ministerio de Salud se llamara el “Ministerio de las Postas y la Salud”, tiene que llamarse “Ministerio de Salud”, y después podemos agregar.
 
Por eso, este cambio de nombre refleja un compromiso con un nuevo modelo de ciudad. El Ministerio de la Ciudad y de la Vivienda apunta a mejorar la calidad de vida, proveyendo al 90% de nuestros habitantes que viven en ciudades, ciudades más amables, más cariñosas, donde puedan nacer, crecer, formar familia, trabajar y desarrollarse en plenitud.
 
El segundo componente de este proyecto de ley es hacer de la integración social un verdadero motor que impulse a este nuevo ministerio, para que avancemos de verdad hacia una mayor integración social, y para esto vamos a aprovechar mejor nuestras ciudades, logrando densificar aquellas zonas de desarrollo que son las que tienen más infraestructura.
 
Hay lugares en nuestra ciudad, donde tenemos líneas troncales, transporte público, Metro, una enorme inversión estatal, tenemos parques, y esos espacios no los estamos ocupando como corresponde. Y, por tanto, al densificar le estamos dando acceso a todo ese patrimonio urbanístico, a más familias chilenas, y de esa forma vamos a tener una ciudad más inteligente, porque entre más crecen las ciudades, más grandes son los problemas que tienen que enfrentar.
 
Y esto lo vamos a lograr a través de dos medidas muy concretas. En primer lugar, la creación de zonas de integración urbana, donde vamos a buscar aumentar la densidad para que la ciudad se integre mejor y aproveche mejor la infraestructura que ya tenemos, de transporte, de parques, de seguridad, de salud.
 
¿Ustedes han visto, alguna vez, que se inunde el centro de Santiago?  Nunca, porque tiene muy buena infraestructura y no la estamos aprovechando lo suficiente. Y cuando la ciudad deja morir el centro histórico, la ciudad entera empieza a morir y empieza a desagregarse, a desintegrarse. 
 
Además, vamos a establecer beneficios para poder fomentar e incentivar esta densificación urbana.
 
Tercer componente, la Nueva Política de Arriendo Protegido. El sueño de toda familia es tener una casa propia, por algo se dice “el casado, casa quiere”, pero mucha gente en las primeras etapas de su vida no sabe exactamente qué familia va a tener, donde va a querer vivir. Y, por tanto, estamos habilitando un programa que nos permite entregar subsidios de arriendo mientras la persona define su proyecto de vida, su familia, su lugar de trabajo.
 
Hoy día tenemos un déficit de vivienda por lo menos de 400 mil viviendas, ése es el déficit cuantitativo, porque el cualitativo es mucho mayor, y para poder avanzar a terminar con ese déficit habitacional y garantizarles a todas las familias chilenas una vivienda donde puedan desarrollar un hogar, una familia, lazos de afecto, lazos de amor, tenemos que avanzar con mayor rapidez y con mayor innovación.
 
Y por eso este programa de Arriendo Protegido permite a las personas resolver sus problemas, mientras encuentran la solución definitiva.
 
El cuarto componente de este proyecto de ley es fortalecer la fiscalización y modificar muchas prohibiciones que hoy día afectan a las viviendas y que no se justifican, y de esta forma vamos a tener que la política de vivienda y la política de ciudad de nuestro Gobierno, llegue realmente a beneficiar a las familias chilenas.
 
Esos son cuatro pilares, pero la misión, el norte, el sentido profundo de este proyecto de ley es crear ciudades más integradas, ciudades donde podamos nacer, vivir, trabajar, formar familia, con mayores oportunidades, con mayor seguridad, con más amistad, con más solidaridad, con más cariño, con más conocimiento, con más comprensión.
 
Gabriela Mistral dijo alguna vez “que había que humanizar la humanidad”, y yo quiero -recordando esas palabras- decir que tenemos que humanizar nuestras ciudades, porque somos seres humanos, que vivimos en sociedad, y la ciudad es el lugar perfecto donde podemos interactuar, conocernos, apoyarnos y convivir.
 
Y para eso, sin duda, requerimos una nueva misión y una nueva visión para nuestro Ministerio de Ciudad y Vivienda.
 
Quiero terminar diciendo que, además de saludar a las secretarias, quiero saludar también Carolina Leitao, que está hoy día de cumpleaños. Oiga, no se asuste Carolina su edad nunca va a ser revelada, pero en todo caso para mí es un secreto de Estado. Reconozco que está bien llevado, pero no por eso deja de ser secreto de Estado. Salió de verso sin ningún esfuerzo.
 
Por todo eso, les quiero pedir el apoyo a los alcaldes, que son los socios del Ministerio de Ciudad y Vivienda, y a los parlamentarios, para sacar adelante esta ley que nos va a permitir devolverles a las ciudades su sentido original, su misión fundamental, donde todos podamos convivir y terminar con una sociedad en que cada uno se refugia en su propia vivienda y se olvida de que la felicidad y el desarrollo pleno siempre lo logramos cuando convivimos con nuestros compatriotas en ciudades más amistosas, más humanas, más  integradas. Y a eso apunta este proyecto.
 
Así que, ministro, tiene una gran tarea por hacer, este fin de semana en el Consejo de Ministros, le voy a pedir que usted le cuente a todo el resto del Gabinete, el sentido profundo de este proyecto de ley.
 
Aprovecho de terminar diciendo que alguna vez este peñón, que se llamaba Huelén, dividía el cauce del Río Mapocho, en dos brazos. Bueno, eso es historia, pero este peñón y este Cerro Santa Lucía -porque así se llama- sigue siendo un lugar de inspiración para una mejor ciudad en Santiago y en todas las ciudades de Chile.
 
Muy buenas tardes y muchas gracias.