Inaguración III Reunión Ministerial de la Alianza de Energía y Clima de las Américas (ECPA) “Transición Energética en las Américas”

7 SEP 2017
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S.E. la Presidenta de la República, Michelle Bachelet, inaugura la III Reunión Ministerial de la  Alianza de Energía y Clima de las Américas (ECPA) “Transición Energética en las Américas” 

Amigas y amigos:
 
Tal como aquí se ha señalado, yo también quisiera –antes de empezar mis palabras– expresar nuestra solidaridad con los habitantes del Caribe y también de la costa de Estados Unidos, que están enfrentando horas muy difíciles por causa del huracán IRMA, y hace poco del Harvey.  
 
Vemos con consternación que eventos de esta naturaleza son cada vez más potentes, y mayores sus efectos destructores. Y de hecho, los ministros de Antigua y Barbuda, Granada y San Kitts y Nevis debieron ausentarse de esta reunión para sumarse a las labores preventivas de sus respectivos gobiernos.
 
Estamos ante una más de las numerosas alertas que nos deben hacer reaccionar urgentemente y que dan aún más sentido a la reunión de hoy.
 
Y creo que cada uno de nuestros países le ha tocado vivir eventos climáticos, de la naturaleza, nunca antes vistos. En el caso chileno, nosotros decimos que “tenemos un PhD” en esto, porque hemos tenido de todo tipo: inundaciones, sequías, incendios forestales de una dimensión jamás, jamás vista; y otro tipo de situaciones que no sabemos si la podemos vincular con el cambio climático, que son la cantidad de terremotos, tsunamis, volcanes en erupción, como nunca antes vista. Pero yo sé que muchos de los países de ustedes han pasado situaciones similares.
 
Y yo quiero darles la bienvenida a Chile a todos los ministros y representantes de los países de las Américas, y decirles que es un agrado participar en la inauguración de esta Tercera Reunión Ministerial de la Alianza de Energía y Clima de las Américas, ECPA.
 
Y no lo digo por cumplir con el protocolo. Lo digo porque en esta iniciativa, a mi parecer, se conjugan dos visiones que para mí son esenciales.
 
Primero, que la transición energética es una de nuestras tareas más urgentes. No hay tiempo que perder si queremos reducir las emisiones más contaminantes e impedir una agudización del cambio climático; tampoco hay tiempo que perder si queremos usar en forma inteligente nuestros recursos naturales y ser parte de la revolución tecnológica que ya está en marcha.
 
Segundo, que la eficacia de nuestra acción depende de un trabajo coordinado. Tenemos responsabilidades en cada uno de nuestros países. Pero los espacios multilaterales y la cooperación tienen la fortaleza de amplificar cada esfuerzo individual y consolidar definiciones centrales en el tiempo.
 
ECPA es un buen exponente de estas dos visiones. Con esta Alianza, es todo un continente el que ha decidido definir un objetivo común y trabajar en torno a él. Y ni siquiera voy a mencionar lo que señaló el Secretario General, que como siempre, este tipo de situaciones, además, afectan siempre a los más vulnerables, a las personas con menos recursos.
 
Y quiero aquí hacer una pequeña digresión: nosotros, hace menos de una semana, estuvimos con el Canciller visitando Honduras, Saint Lucia y Barbados, y una de las discusiones que dábamos tenía que ver con este sistema de graduación de los países de América de pasar a ser países de ingresos medios. Y, justamente, comentaban varios de los amigos ahí en el Caribe, que un país podía ser de ingresos medios pero podía venir un huracán y destruir una cantidad de sus capacidades productivas; y su capacidad, además, para responder a tareas como la transición energética, ser disminuida. Y más encima, sobre este tipo de situaciones.  
 
Digo esto porque Chile, el Uruguay y Antigua y Barbuda han presentado una propuesta en la OCDE para que se mire no sólo con el concepto del per cápita, el concepto de graduación de país, a país de renta media.  Y lo señalo no porque quiera hablar de un tema muy distinto pero sí tiene que ver con la capacidad de cumplir con las tareas que nos queremos colocar en esta Reunión Ministerial.  
 
Yo decía que es muy importante que el eje central de esta Tercera Reunión Ministerial sea la idea de transición, es decir, la idea de movimiento, de transformación de los criterios de sustentabilidad de nuestra gestión energética.
 
¿Qué estamos diciendo al resto del mundo?
 
Que nos queremos comprometer con una ruta común. Que, en nuestras tierras, desde Canadá hasta el extremo sur, nos comprometemos a transitar hacia fuentes más limpias, modernas y accesibles para todos.
 
En nuestra región tenemos, además, el mayor potencial mundial para la explotación de las energías renovables no convencionales. Así como en Chile tenemos algunas de las zonas con mayor radiación solar del planeta, en cada uno de sus países hay enormes ventajas en cuanto a sus recursos energéticos naturales.
 
Pero sabemos que no basta con disponer de abundantes recursos energéticos, tanto fósiles como renovables. Porque si bien es un privilegio, también es una responsabilidad. Hay un potencial que debe ser movilizado con las capacidades necesarias: capital humano formado, buena infraestructura, sistemas de transmisión eficientes, así como incentivos que dinamicen al mercado y mecanismos eficaces para la innovación.
 
En otras palabras, es evidente que aún tenemos limitaciones nacionales, pero –al mismo tiempo– que tendremos mayores posibilidades en la medida que nos abramos a trabajar de manera coordinada, complementándonos y aprendiendo unos de otros.
 
Frente a la gran heterogeneidad que presentan nuestros territorios, los desafíos son múltiples y allí radica justamente la relevancia de esta iniciativa estratégica. Veamos algunos ejemplos.
 
Podemos establecer mejores estándares de acceso a una energía de calidad; fomentar la integración energética; promover el intercambio de experiencias para apoyarnos mutuamente en buenas prácticas y también en casos de éxito en materia de innovación. Podemos desarrollar proyectos de infraestructura; reforzar la eficiencia energética; o dar un tratamiento especial a combustibles fósiles más limpios.
 
Yo veo, por esta concurrida asistencia, que vamos bien encaminados, conscientes de nuestras tareas y conscientes de nuestra identidad diversa. Y la invitación, sin duda, es a poner en práctica cuanto antes un Plan de Acción basado en los pilares de ECPA. Demostremos que somos capaces de iniciar la transición energética a nuestra manera, a la manera americana y caribeña.
 
Es este el objetivo que centrará los trabajos que van a sostener en estos dos días. Y espero que los intercambios sean productivos y podamos tener en nuestras manos elementos concretos, orientaciones comunes y compromisos claros para alcanzar una energía de mejor calidad y más accesible para nuestros pueblos, puesta al servicio del desarrollo armónico de los países del norte, centro y sur de América, así como del Caribe.
 
Esta reunión tiene otro elemento que es importante destacar: se dispusieron espacios concretos para el diálogo público-privado. Y espero que también surjan recomendaciones, y nuevas oportunidades de alianzas y negocios en estas industrias verdes que ya no son del futuro, sino que del presente.
 
Como país anfitrión, quiero expresar nuestro honor de poder acoger esta reunión y empujar –en la medida de nuestras fuerzas– esta importante iniciativa.  
 
Les agradezco haber viajado desde todas las latitudes de las Américas para estar aquí, en esta hermosa Viña del Mar, que para nosotros es un día hermoso: para muchos de ustedes puede ser un día muy frío, pero estamos nosotros entrando en la primavera y por lo menos yo creo que es un espacio muy adecuado para poder conversar, discutir, reflexionar e intercambiar puntos de vista e ideas. Porque lo que estamos haciendo aquí es construyendo un futuro mejor para nuestros habitantes y para las próximas generaciones.
 
Muchas gracias.